Colapso total en las tres sedes judiciales de Barbanza

Álvaro Sevilla Gómez
Álvaro Sevilla RIBEIRA / LA VOZ

RIBEIRA

CARMELA QUEIJEIRO

Los procesos se acumulan y desbordan las salas ribeirenses, que piden a gritos una cuarta, mientras que Muros y Noia sobreviven en precario desde hace años

27 ene 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

«Alguien tiene que explicar por qué a la hora del acceso a la Justicia hay ciudadanos de primera y de segunda categoría». El que habla es Sergio Riveiros, responsable de UGT Xustiza en Galicia. Él es una de las múltiples fuentes que confirman el colapso casi total que padecen las tres sedes judiciales de Barbanza: Ribeira, Noia y Muros: «El déficit es tal que cuando se apruebe el cuarto juzgado de Ribeira ya hará falta un quinto».

La problemática difiere según el lugar y la persona a la que se consulte, pero todas confirman que la situación, agravada por el covid, está lejos de solucionarse. En el caso de la capital barbanzana existe un «overbooking de causas nos xulgados. Case duplican a ratio normal. E iso, ao non crearse unha cuarta sala, o que fai é que se recarguen as mesas de tódalas outras. É, con diferenza, o que peor está dos tres xulgados que hai na zona de Barbanza», afirma Antonio Riveira, de la Central Sindical Independiente e de Funcionarios (CSIF). Destaca que para descongestionar la situación es fundamental que se aumente la plantilla. Entiende que sería necesario dotar a Ribeira con un funcionario para tramitación y otro para auxilio, claves para el día a día de la Administración de Justicia.

Otro de los problemas que afecta con especial énfasis a Ribeira es la gran movilidad de sus funcionarios, sobre todo los jueces. Lo asegura Riveiros, que confirma que «no es fácil cubrir plazas en esta zona. Ni en Ribeira, ni en Noia ni en Muros. Son lugares donde los profesionales están de paso». Eso motiva una mayor ralentización, a lo que hay que sumar causas de gran envergadura que «han caído en Ribeira. Pongo como ejemplo el de Diana Quer, cuya instrucción se hizo en Ribeira y que lograron sacar adelante sin casi apoyo». Esa carga de trabajo, afirma, motiva también que los jueces opten por concursar a otras plazas o crecer en la carrera interna. «Está claro que es más fácil crear un juzgado en A Coruña que uno en Ribeira, aunque este sea imprescindible», afirma Riveiros.