Joaquín Cortes: «Busco a beleza dos obxectos»

Laura Ríos / m. x. b. RIBEIRA / LA VOZ

RIBEIRA

CARMELA QUEIJEIRO

Concluida su etapa profesional como anestesiólogo, el boirense está dedicado al arte

22 jul 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Joaquín Cortés (Cabo de Cruz, 1952) exhibe, por primera vez en Ribeira, el fruto de dos años de arduo trabajo. Tras su inauguración el día 5 de julio en el centro cultural Lustres Rivas, la exposición sigue suscitando gran interés entre los vecinos de la comarca. Se trata de una muestra que incluye tanto trabajos pictóricos como escultóricos. A este respecto, el artista aclara que sus creaciones podrían ser calificadas como obras para colgar entre las que el hilo conductor se centra en el uso de materiales reutilizados como el hierro o las chapas, entre otros. Cataloga sus piezas en el estilo pictoescultórico, una mezcla entre pintura y escultura en la que muchos cuadros podrían ser considerados una figura para colgar en la pared. En esta ocasión, apuesta por creaciones hechas de hierro, madera o acrílico sobre madera.

Aunque ahora dedique largas jornadas a su pasión, el artista fue anestesiólogo durante más de 40 años y no se sumergió exclusivamente en la pintura hasta que decidió jubilarse: «Retireime a pesar de que podía estar en activo uns anos máis». Igualmente, señala que «a arte sempre estivo presente na miña vida». El boirense declara que aunque le gustaría vender obras, lo cierto es que por ahora prefiere mantenerlas en su taller para fijarse en sus propios trazos y así poder evolucionar.

En cuanto a su inspiración, cuenta que esta emerge de lo que capta a través de sus ojos. Afirma que en su época laboral dibujó numerosas escenas de temática sanitaria, en las que los protagonistas eran compañeros del hospital o pacientes. En este mismo sentido, indica que la figura femenina le parece más artística que la del hombre, aunque piensa que su punto de vista tiene más que ver con una pura casualidad que con las mujeres. A este respecto, afirma que «busco a beleza dos obxectos» y aclara que su principal musa es el mundo que le rodea y sus pequeñas particularidades.

Vivir pintando

El amor por la pintura le viene de lejos a Joaquín Cortés: «Xa desde sempre me gustaba o debuxo. Na escola despuntei porque me fascinaba pintar». Y fue evolucionando sin necesidad de acudir a clases de arte: «Creo que é unha cousa innata». Para aprender, el barbanzano imitó las obras de los más grandes artistas y agrega que desde su taller casero es capaz de pasarse horas dando forma a sus creaciones: «Podo estar seis ou sete horas sen darme conta sequera do transcorrer do tempo. Cando empezo a pintar quero ver os resultados e non paro ata telos».

Con la colección que exhibe en el Lustres Rivas, el artista da a conocer a los espectadores las obras en las que ha invertido su tiempo durante los dos últimos años. Y es que, la mayor parte de los trabajos, sobre todo los de carácter pictórico, fueron realizados en ese período. En la escultura se concentró tras la irrupción de la pandemia, lo que lo obligó a adaptar su técnica: «Tiven que aprender a soldar».

Joaquín Cortés no solo dedica su tiempo a realizar obras de arte, sino que también se confiesa un gran admirador de muchos artistas y estilos. Entre sus movimientos pictóricos preferidos hay gran variedad de tendencias, pero el autor admite tener especial interés en el impresionismo, el cubismo y el realismo. Por otro lado, declara que tiene una colección de entre 40 y 50 cuadros de autores gallegos, entre los que destacan nombres tan relevantes como los de Carlos Maside, Jorge Castillo, Iván Prieto o Emilia Mariño.

El pintor boirense asegura que de todas las situaciones se puede sacar un lado bello, aunque en algunas sea mucho más complicado que en otras. En este sentido, no duda al afirmar: «Pódese sacar beleza de algo que parecía maligno».

Exposición actual. Joaquín Cortes exhibe en el centro cultural Lustres Rivas de Ribeira una decena de creaciones artísticas, realizadas con materiales reciclados. Se puede ver hasta el 31 de este mes.