Un pobrense simula el abandono de su perro y la Justicia lo multa con 90 euros

Francisco Brea
F. Brea RIBEIRA / LA VOZ

RIBEIRA

El animal está ahora en un centro de recuperación de conducta de Ferrol, ya que llegó a la protectora con traumas que impidieron que fuera adoptada
El animal está ahora en un centro de recuperación de conducta de Ferrol, ya que llegó a la protectora con traumas que impidieron que fuera adoptada

Además deberá indemnizar a la protectora Moura con 2.000 euros en concepto de responsabilidad civil

07 may 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 3 de Ribeira condenó a un vecino de A Pobra por un delito leve de abandono animal, previsto en el artículo 337 bis del Código Penal. El origen de la sentencia se remonta al año 2018, cuando el pobrense llamó a la Policía Local para indicar que había un can en su propiedad que lo estaba molestando y solicitaba que lo fueran a recoger. Los agentes se acercaron al lugar, comprobaron que el animal no tenía chip y se lo entregaron a la protectora Moura para que se encargar de cuidarlo: «O publicamos e unha voluntaria recoñeceuno», señalan desde la entidad.

En ese momento comenzó la investigación, ya que el condenado, días antes, había hablado con la voluntaria de Moura que identificó el perro para, según la protectora, comentarle que tenía problemas con él. Curiosamente, poco tiempo después de que la Policía Local hiciera entrega del perro recogido a la entidad, el pobrense volvió a contactar con la voluntaria para explicarle que ya había encontrado una solución.

Implicación policial

«A xente que ten can debe saber que non pode enganar ás protectoras nin á policía. Estes actos non quedan impunes», afirman en Moura. También destacan el trabajo de un agente de A Pobra: «Seguramente se non iniciase o atestado isto quedaría en nada. Ten unha sensibilidade especial cos animais e se ve unha situación de maltrato fai todo o que pode. Creo que cada concello debería ter un policía que se dedicase a estes casos». Por este motivo, en la entidad tenían previsto entregar este jueves un diploma al municipal a modo de agradecimiento y para reconocer su labor.

El pobrense condenado reconoció los hechos y aunque intentó excusarse no se librará de la multa, que consiste en el pago de 3 euros al día durante un mes, haciendo un total de 90 euros. Pero su delito no le saldrá tan barato, ya que la Justicia también decretó que, en concepto de responsabilidad civil, deberá indemnizar con 2.000 euros a Moura.

Cuando el animal llegó a las instalaciones de la protectora presentaba un mal estado de salud y diversos traumas que motivaron que fuera enviada a un centro de recuperación de conducta de Ferrol, que a Moura le cuesta 200 euros al mes.

Por ello a través de sus redes sociales buscan colaboración para sufragar los gastos, ya que para la entidad supone un coste alto. El problema fue que, a pesar de que se intentó, no se consiguió dar el perro en adopción.