Los primeros vacunados fuera de las residencias: «É a esperanza que nos dan e hai que collela»

Los más de 9.500 barbanzanos mayores de 80 años ya han empezado a desfilar por los centros de salud para comenzar el proceso de inmunización contra el covid


Ribeira / La Voz

Cuatro puntos de vacunación y más de 9.500 personas mayores de 80 años. Esas son las cifras en Barbanza de la nueva fase del plan de inmunización frente al covid, que tras el programa piloto realizado el viernes pasado en los centros de salud de Boiro y Noia, ayer se extendió a los de Ribeira y Muros, coincidiendo con el inicio de la campaña en toda Galicia. A partir de ahora, los equipos encargados de administrar las dosis irán recorriendo alternativamente los distintos ambulatorios hasta alcanzar a todo el colectivo de más de 80.

Entre quienes estaban citados ayer en Ribeira había expectación e ilusión a partes iguales. Era el caso de Edmundo Lijó, de 84 años. Antes de entrar y recibir el pinchazo, se mostraba ilusionado por estar más cerca de alcanzar la ansiada inmunidad.

Ya con la primera dosis en el cuerpo, abandonaba las instalaciones sanitarias Ramona, que no escondía su alegría: «Estou moi contenta», aseguraba a las puertas del centro.

Ellos fueron de los primeros seleccionados en un sorteo que deparó que se iniciase la vacunación por las personas cuyo apellido empieza por la letra h. Sin embargo, en la comarca las primeras dosis comenzaron a administrarse la semana pasada dentro de programa piloto puesto en marcha en el área sanitaria de Santiago y Barbanza. Ese día recibieron la vacuna el 99,9 % de las 561 personas citadas por el Sergas, entre ellas el rianxeiro Ramón Iglesias, Xixí, que ayer aseguraba encontrarse perfectamente y no haber experimentado ningún efecto secundario.

Sin fiebre

«Dixéronme que ía ter algunha molestia no brazo no que me pincharon e poida que febre, pero non teño nada, atópome ben», explicaba. Él fue una de las 42 personas citadas en el centro de salud de Boiro, un desplazamiento que hizo con gusto: «Hai que adaptarse, é o que toca, e a Boiro logo se chega». En la entrada no encontró apenas gente esperando y el proceso fue ágil: «O único que despois tes que quedar 15 minutos alí agardando por se che fai reacción, e a verdade é que non hai moito sitio para sentar».

Lo que toca ahora también es protegerse, por eso Ramón Iglesias esperaba como agua de mayo el momento del pinchazo: «Se me chamaran antes xa ía antes. A vacina é a esperanza que nos dan e hai que collela». En principio, salvo imprevistos, acudirá a por la segunda dosis el próximo 12 de marzo, pero este rianxeiro de 82 años no se confía: «Xa nos dixeron que hai que ter coidado, hai que levar a máscara igual, manter as distancias e todo igual. Haise que coidar porque isto vai para largo aínda».

Con vacunas y todo, Xixí no es demasiado optimista sobre el fin de la pandemia: «Eu creo que este ano xa nada, e cando estea todo o mundo vacinado aínda imos tardar en recuperar a alegría que había antes». Y también se reconoce decepcionado. Como presidente de la comisión de fiestas de A Guadalupe de Rianxo, siempre ha estado en contacto con gente joven y ha roto una lanza a favor de la juventud, pero no ahora: «Sempre dei a cara por eles, pero estou un pouco desilusionado, non digo que o fagan todos, pero hai moitos mozos que parece que non toman isto en serio e fan festas e de todo cando teñen moito tempo para facelo, teñen moitos anos por diante».

Agrupados

Hasta mayo está previsto que se prolongue la inmunización de los mayores de 80 años, unas semanas en las que los ocho equipos de vacunación se desplazarán por los 16 puntos de vacunación establecidos en el área sanitaria de Santiago y Barbanza. Esto obliga a agrupar a vecinos de distintos municipios en los centros fijados dentro del plan autonómico.

Según esto, en el área barbanzana hay cuatro puntos de vacunación para todo el territorio, dos están en Arousa norte y los otros dos en la ría de Muros-Noia. A Boiro acuden pacientes con tarjeta sanitaria adscrita a los ambulatorios de O Saltiño, Cabo de Cruz, Rianxo y Taragoña; y a Ribeira, además de los residentes en Santa Uxía, los que tienen médico de cabecera en Aguiño, Palmeira, Corrubedo y A Pobra.

Noia es el punto de vacunación para los mayores de este municipio y de Portosín, Porto do Son, Xuño, Outes y Lousame; por último, en el centro de salud de Muros están citados los de Esteiro, Carnota, O Pindo y Lira. En cuanto a los vecinos de Mazaricos, deben acudir a Santa Comba para recibir la dosis.

Paralelamente, el Sergas ha iniciado también la inmunización del personal que trabaja en clínicas dentales, de fisioterapia o podología, al igual que a los profesionales de las farmacias de la comarca. Este proceso arrancó durante el fin de semana y en este caso los trabajadores deben desplazarse hasta el hospital de Conxo para que les pongan la vacuna.

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