Es posible que tu madre...

Emilio Sanmamed
Emilio Sanmamed LIJA Y TERCIOPELO

RIBEIRA

04 nov 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

Es posible que tu madre te haya pedido que le trajeras «el ese, el coso de aquellar» de la cocina. Es posible que no haya viajado tanto, ni visto tantas pelis, ni ido a tantos bares como tú. Es posible que tu madre te haya llamado por tu nombre y apellido -alerta roja- cuando la telefonearon del colegio, es posible que hubiera tratado el tema de los calcetines mojados como si fuese un asunto de estado. Es posible que no entienda la nueva sensibilidad posmoderna ni los grafitis y que no conozca al Rubius.

Es posible que tu madre aún eche cálculos en pesetas, que te haya dicho muchas veces «como vaya yo y lo encuentre…». Es posible que lleve en el bolso un arsenal de cosas que nunca consideraste necesarias hasta el día en que las necesitaste. Es posible que te haya echado una mirada de Medusa en público cuando la liabas. Es posible que te haya puesto una sopa el día que tenías resaca y un paracetamol el día que tenías gripe, o viceversa.

Es posible que tu madre haya currado toda la vida en una oficina o limpiando pescado o fregando escaleras o lidiando contigo y con tu padre, que vaya dos. Es posible que te haya cambiado los pañales, dado techo, ropa y comida, ayudado cuando se lo pediste, pagado los estudios, querido siempre, perdonado todo…

Y aquí estoy, en la cola del supermercado, pensando en las infinitas posibilidades de tu madre mientras la escucho rogarte que le instales Telecinco en la tableta y le contestas que no puedes, que estás liado. Chaval, que tienes 30 años y es posible que tu madre sea una santa y es probable que tú estés siendo un cretino.