Un gran banco de bocarte atrae a Portosín a la flota del Cantábrico

Los cerqueros descargan cada jornada en la villa unas 135 toneladas de anchoa


Ribeira

Los armadores del cerco se encontraron en los últimos días con una grata sorpresa, un gran banco de anchoa que está localizado desde cabo Vilán hacia el sur. Atraídos por la presencia de esta especie pelágica, embarcaciones de todo el norte de España están faenando en la zona y muchos de ellos eligieron Portosín como base de sus operaciones.

Normalmente, el bocarte aparece en el Cantábrico en primavera y de vez en cuando en verano. El sector del cerco no estaba atravesando su mejor momento debido a que no podían pescar sardina al agotarse el cupo. La mayor parte de la flota estaba dedicándose al jurel, por lo que este banco de anchoa resulta crucial al colectivo para repartir el esfuerzo pesquero.

El muelle de Portosín se ha convertido en uno de los principales centros de operaciones de la mayor parte de la flota del cerco pues además de las naves locales y gallegas, aquí también atracan barcos procedentes del País Vasco, Cantabria y Asturias, que vinieron siguiendo a este preciado pescado por la costa.

El vicepatrón mayor de la localidad, Isaac Gaciño, comentó que estos días tienen aquí embarcaciones de diversos lugares del norte: «Entre todos temos que facerlle a súa estancia o máis agradable posible, pois cando nós imos a súa terra, sempre nos atenden moi ben».

La aparición de este gran banco de bocarte ha provocado un importante movimiento en el muelle de la villa e incluso hay problemas para atracar. El portavoz del pósito destacó que espera que la Xunta atienda sus reivindicaciones sobre la ampliación del espigón y el dragado del puerto.

Hielo desde Ribeira

Gaciño indicó que en los últimos días el movimiento es inusual ya que, según apuntó, en cada jornada se descargan unas 135 toneladas de anchoa y unas 70 de jurel. Esta situación está provocando que la fábrica de hielo no dé abasto y tienen que traer más en camiones desde Ribeira. Los envases tampoco les llegan, por lo que la asociación Acerga les prestó unas 40.000 cajas.

La situación está siendo además un alivio para las arcas de la cofradía, según apuntó Isaac Gaciño, pues cuentan con unos ingresos que no esperaban.

Por su parte, el armador Eduardo Carreño señaló que hay bastante pescado en la costa: «E de boa calidade». Sin embargo, reconoció que esta madrugada hubo barcos que ya no lograron coger el cupo que le corresponde a cada nave. «Nós temos un tope diario de oito toneladas, pero onte só collemos a metade». Pese a este revés, se mostró satisfecho:«Isto é un alivio para nós despois do peche da campaña da sardiña hai unhas semanas».

Demanda en la conserva

El armador indicó que la anchoa que está llegando a tierra es «bastante boa para conserva e ten moita demanda». El producto arrastró hasta las costas gallegas no solo a las embarcaciones, sino también a los compradores de fábricas de conservas del norte con la finalidad de llevarla para envasar, pues es de una medida idónea para ello.

Por su parte, Manuel Ayaso, propietario de la embarcación Manilo de Ribeira, indicó: «Ese é peixe bastante bo para a súa comercialización». Señaló que ellos están descargando en Ribeira y aunque esta situación les viene muy bien económicamente, «é un pouco tarde para que apareza esta especie, pero polo menos temos onde traballar».

La cotización no está siendo nada mala. Así, en los primeros días la más cara supera los dos euros el kilo y la más barata ronda el euro. El bocarte vino a dar vida a un colectivo que en los últimos meses no lo estaba pasando nada bien.

Infraestructuras

La aparición de un gran banco de anchoa en las costas gallegas ha provocado un soplo de aire fresco en una flota que no lo estaba pasando nada bien. Compradores de conserveras del norte han llegado a Portosín en busca de este preciado pescado, pero una vez más se ha vuelto a comprobar que las infraestructuras no son las más adecuadas. Un espigón insuficiente para acoger a todos los barcos e incluso una fábrica de hielo que no da abasto. Habrá que evitar este tipo de situaciones con más inversiones.

«Se queremos seguir vivindo do mar, os barcos deben ter topes diarios»

El armador y portavoz de Acerga en Portosín, José Blanco, reconoció que la aparición de anchoa en la zona ha sido una buena noticia para el colectivo pues hasta ahora solo podían pescar jurel. «Está sendo unha semana boa e os prezos tamén están acompañando». La mayoría de los barcos están cogiendo los topes, que son de ocho toneladas al día para los barcos con más de 12 tripulantes y de 6,4 para los que tienen menos.

Blanco atribuye a la aparición de este banco de bocarte a las medidas adoptadas por el sector con la imposición de cupos: «Se queremos seguir vivindo do mar, temos que ter topes diarios e agora viuse con nesta especie. Si respectamos as capturas, este oficio ten futuro».

El armador insistió en que el colectivo tiene que tener una estabilidad: «Así todos gañaremos máis cartos e haberá máis peixe. Ese debe ser o camiño xa que todos vivimos do mar, pero temos que coidalo».

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