El elevado consumo de agua en Barbanza dispara el temor a que peligre el suministro

Boiro, Ribeira y Outes ya han hecho llamamientos advirtiendo a la población

Xoán R. Alvite
Ribeira / la voz

Vecinos de zonas altas de Boiro, como Fontenova, en Escarabote; Trebonzos, en Cespón; Cimadevila o A Preguisa, en Cabo de Cruz, sufren ya los efectos de 50 jornadas sin precipitaciones que, además, están acompañadas de un consumo de agua muy superior al registrado otros veranos. Así lo confirma el teniente de alcalde Luís Ruiz, quien explica que los residentes han notificado que en distintas horas el suministro les llega con poca presión: «O depósito baléirase de tal forma que tarda cinco horas en recuperar o nivel óptimo. O sucedido o mércores a raíz da rotura da tubaxe é un exemplo do que está a pasar». El Concello intentó obtener mayor aporte del Ulla: «Dixéronnos que é inviable porque Ribeira e A Pobra, que tradicionalmente non collían auga, estano facendo». En varios concellos, el temor a que peligre el suministro de persistir la actual situación ha disparado las alarmas.

En Ribeira no se han detectado problemas, pero, por ejemplo, se ha dado orden al servicio de jardinería para que recorte el gasto. El alcalde, Manuel Ruiz, comenta: «Tenemos limitada el agua del Ulla a nueve mil toneladas diarias y estamos muy justos en la captación del río Sieira. La media de consumo debería estar en 12.000 toneladas por jornada, pero se ha desmadrado y registramos picos de 16.000».

Los concellos de Ribeira, Boiro y Outes han emitido bandos advirtiendo de la necesidad de realizar un consumo responsable. En Porto do Son también se registra un gasto que se considera desproporcionado, cerca de tres mil toneladas diarias frente a las poco más de dos mil de veranos precedentes.

El incremento de las piscinas en las viviendas y de los riegos se apuntan como las posibles causas de este incremento.

Augas de Galicia

El efecto es que la potabilizadora del Ulla, situada en Padrón y que abastece a nueve municipios, parece estar al límite.

Desde Aguas de Galicia, encargada de su gestión, indicaban ayer que cada concello tiene firmado un convenio que fija las condiciones del servicio, entre las que figura el caudal suministrado, atendiendo a la capacidad de la planta de tratamiento.

El organismo apela a un consumo responsable para evitar que el abastecimiento a la población y a la actividad industrial se vea comprometido.

«Isto estase indo das mans e os mananciais van a menos»

Con una larga trayectoria en la brigada de obras del Concello de Porto do Son, José Manuel Segade no oculta su sorpresa por lo que ocurre este verano: «O consumo de auga é desproporcionado para a poboación que temos. É moi superior ao de outros anos, a ver como chegamos a finais de agosto se as cousas continúan así».

Explica que a la falta de lluvia se ha unido el viento del norte: «Afectou ao caudal dos mananciais porque é un vento que seca moito o terreo e as árbores, coma os eucaliptos, consumen moitísima. En xullo tivemos un pico moi grande de consumo, eu supoño que porque a xente encheu as piscinas».

José Manuel Segade reconoce estar preocupado: «Isto estase indo das mans e os mananciais van a menos. A xente non controla nada». Tiene confianza en que haya algún cambio: «Eu agardo que chova, aínda que só sexa durante un par de xornadas».

 

La sequía y el viento del norte ponen en riesgo la campaña de forraje

La falta de lluvias, unida al fuerte viento del norte que sopla en la comarca durante las últimas semanas, está afectando de forma especialmente dura a las explotaciones ganaderas. Además de los graves daños causados en el maíz -se calcula que las pérdidas superan los 1,5 millones-, la ausencia de humedad está provocando que las praderías estén completamente secas y que no produzcan el forraje suficiente para mantener a las vacas.

Esta situación ha obligado a los ganaderos a echar mano del alimento que estaba almacenado y destinado a su consumo durante los meses de invierno.

Un productor de la parroquia mazaricana de Eirón manifiesta: «O ano pasado abrimos o silo a mediados de setembro. Nesta ocasión levamos xa unha semana dispoñendo do mesmo porque os animais non poden morrer de fame».

Menor producción láctea

A la falta de comida hay que unir la circunstancia de que las altas temperaturas provocan importantes descensos en la producción de leche, que pueden llegar a sobrepasar el 20 %.

Según apuntan desde Ganaderos de Mazaricos, entidad que aglutina a más 300 profesionales de la zona, el calor puede ocasionar en las vacas cuadros de deshidratación importantes y, consecuentemente, estas pérdidas de agua también lo son de leche. Ante esta difícil situación, son muchos los ganaderos que se han visto en la obligación de equipar sus establos con sistemas de ventilación.

  

Sin avances

Sálvora - Opinión

Ya hubo una pertinaz sequía hace cuatro años que obligó a abastecer a parte de la población con cisternas. Comenzaron a proliferar las propuestas y las demandas para tener cubierto el suministro si la situación se repetía. Transcurrido el tiempo, la captación de agua desde el Tambre para abastecer a Lousame, Noia, Outes y Porto do Son continúa sin hacerse. Solo en Mazaricos han realizado actuaciones para ir dando servicio a la población. Seguro que los viejos proyectos vuelven a desempolvarse

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