El pescado que se vende en la lonja de Ribeira llega a tres continentes

Jose Manuel Jamardo Castro
j. m. jamardo RIBEIRA / LA VOZ

RIBEIRA

MARCOS CREO

Especies procedentes de Santa Uxía están en países como Chile, Palestina o Serbia

16 mar 2020 . Actualizado a las 20:51 h.

Ribeira ostenta con orgullo el título de puerto de bajura más importante de Europa. Pero esta distinción no se consigue sin esfuerzo ni trabajo. Se debe a la labor de muchas personas y también a la iniciativa privada de empresas que no se han quedado estancadas en el pasado. La flota de la capital barbanzana pesca prácticamente en todo el mundo pero las especies que se descargan en la ciudad también viajan a miles de kilómetros. Los productos que se subastan en la rula ribeirense están presentes en al menos tres continentes.

La principal fuente de ingresos de Santa Uxía tiene relación con el mar. Las capturas había que venderlas y llevarlas a nuevos mercados. Así nació una red de compradores y transportistas para trasladar los pescados y mariscos con rapidez a diversas capitales españolas.

Pero los hábiles empresarios ribeirenses ponían sus ojos en los mercados extranjeros. Comenzó una nueva etapa con modernas flotas de camiones y también el cambio de costumbres en los consumidores. La elaboración del pescado para que llegase listo para cocinar fue una de las principales novedades, y también el producto congelado.

Especies pelágicas

La mayor parte de las especies que se exportan desde la ciudad ribeirense son pelágicas: jurel, caballa o sardina, entre otras. Varias firmas se modernizaron y cuentan con plantas de congelación para poder venderlo a mercados extranjeros que hace unos años sería impensable.

Ahora, miles y miles de kilos de distintas especies salen hacia destinos muy lejanos. Palestina, Israel, Argelia, Marruecos, Holanda, Bélgica, Bulgaria, Rumanía, Serbia, Croacia, Polonia, Macedonia, Francia e Italia son algunos países en los que se consumen productos con el remitente de Ribeira.

El portavoz de la firma Hermanos Lijó, Francisco Lijó, destacó que de su factoría sale producto con destino a países americanos como Chile, a donde envían carnada para los barcos que se dedican a la captura de pez espada.

La empresa, que tiene una planta de congelado en el polígono de Xarás, está presente en el centro y el este de Europa donde tenía sus principales clientes, pero desde hace unos años, la situación cambió bastante y ahora dichos negocios ya no son tan importantes, pues bajó la exportación a esos mercados.

Francisco Lijó explicó que las especies más demandadas eran cabalón, jurel y sardina, que hace unos años eran muy baratas y tenían una gran aceptación en eses países por el precio. Sin embargo, la situación para estos productos varió con las restricciones de cupos de la Unión Europea, que provocaron que los precios aumentasen de forma considerable, teniendo menor salida.