La escasez de guardapescas lastra la batalla contra el furtivismo

Ana Gerpe Varela
A. Gerpe RIBEIRA / LA VOZ

RIBEIRA

CARMELA QUEIJEIRO

Las cofradías tardan meses encontrar vigilantes y, a veces, ni siquiera lo consiguen

12 oct 2019 . Actualizado a las 13:25 h.

Los guardapescas son el pilar de la lucha contra el furtivismo en las cofradías, que periódicamente necesitan contratar a vigilantes titulados para cubrir bajas, incrementar sus plantillas o, en verano, reforzarlas para aumentar el control en las playas. Sin embargo, los profesionales escasean: «Los pósitos nos llaman constantemente y no lo tienen fácil, porque no hay alumnos», afirma Óscar Aldrei, docente del Centro Integral de Seguridad (CIS), una academia homologada que imparte las clases preparatorias para realizar los exámenes.

Este desajuste entre la oferta laboral y la demanda no es exclusivo de las pósitos de la comarca barbanzana, cuyos patrones mayores lo conocen bien. El de Porto do Son, Emilio Queiruga, explica que «estivemos un ano cun só vixiante porque non atopábamos a ninguén para cubrir a praza. A demanda é alta e coa falla que hai de traballo pode ser unha boa alternativa». Al final pudo contratar a una persona que había trabajado durante la campaña marisquera noiesa.

Su homólogo rianxeiro, Miguel Iglesias, señala que actualmente el pósito pretende contratar, por lo menos, a uno: «Pregúntolles aos que temos, pero non saben de ninguén». Su búsqueda es todavía más complicada porque, además, quieren a una persona que tenga el título de patrón marítimo para poder despachar la embarcación.