Fe de erratas

Emilio Sanmamed
Emilio Sanmamed LIJA Y TERCIOPELO

RIBEIRA

04 oct 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

Bocazas, según la RAE: persona que dice más de lo que aconseja la discreción. Sinónimos: charlatán, bocachancla, Emilio Sanmamed. Pues sí, queridos lectores, la semana pasada metí la pata, me dejé llevar por un rumor que no contrasté y la cagué con mi artículo de despedida al Cúpula (lo siento, Javi). El Cúpula no va a cerrar y yo podré seguir soñando con ser un tenebroso poeta. Increíble que me lo haya tragado. Semanas antes me reía yo de un amigo que vive fuera y que me comentó que había «oído de buena tinta» que mi coche estaba protegido, que no me multaban en Ribeira por no sé qué privilegio. Agárrense los machos: yo no tengo coche. En el momento le confesé mi triste verdad, pero debí haberle dicho que era cierto lo de que aparco donde quiero y que cuando llamo al ayuntamiento sacan el helicóptero de los bomberos para regar mis fincas de bonsáis. Estuve lento ahí. Suelo estar lento.

En fin, mi problema (bueno, uno de ellos) es que tengo complejo de lata de atún, como me creo una lata de atún quiero combinar con todo: con arroz, con pasta, con ensalada, con cierre de bares, con opiniones políticas, con mi vida de escritor frustrado y amante… y no se puede combinar bien con todo si no eres una lata de atún, y yo, desgraciadamente, no lo soy. Solo soy un articulista que lo mismo contempla una montaña, un beso en un portal o un dato del aumento del paro y lo convierto en una columna de doscientas palabras. Y un beso no cabe en tan poco papel. La verdad: es un oficio de harapos donde me paso noches en vela zurciendo sílabas para que parezca bonito… y atún.