Le cabía todo en la cabeza


Felipe González dijo de Manuel Fraga que le cabía el Estado en la cabeza, aludiendo a la capacidad intelectual del entonces líder de la derecha española. Hay quien considera que la frase no pretendía decir eso ni era una alabanza, y como hechos históricos como el dicho suelen ser interpretables, me voy a quedar con la acepción positiva para hablar de las capacidades de Ricardo Pérez Queiruga, fallecido ayer: a él le cabían en la cabeza el Estado, el Senado, la Xunta, el Parlamento de Galicia, los ayuntamientos de Berlanga y Ribeira, la cofradía de pescadores y el colegio de Aguiño... todo. En bastantes ocasiones tuve la ocasión de charlar con él, con un café de por medio. Siempre me impresionó su lucidez, su memoria para recordar los hechos con los nombres y apellidos de los protagonistas, e incluso las fechas de los sucesos. Era un «animal político» no solo por su intensa trayectoria en la vida pública, sino por su empeño en estar al día de todo lo que sucedía tanto a nivel nacional como internacional, interpretando los temas de actualidad con la perspectiva de una historia que conocía al dedillo. Así fue como hizo una carrera universitaria a los 75 años en la que, según me contaron, incluso ponía en aprietos a los profesores. Ideologías al margen, se va uno de los más grandes ribeirenses, pero su legado queda en su descendencia y en su Ribeira. ¡Descanse en paz!

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Le cabía todo en la cabeza