Un ángel de la guarda para los animales abandonados de Moura

Adoptó un perro maltratado y recaudó 500 euros para ayudar a la protectora


Ribeira / la voz

Frente a los muchos desalmados a los que no les tiembla la mano a la hora de maltratar a los animales o de abandonarlos, hay personas como Noelia Mariño Fernández (Rianxo, 1997) que por fortuna se sitúan en el extremo opuesto. Ella no solo se animó a convertir a Linda en un miembro de su familia, sino que decidió dirigir parte de sus esfuerzos a colaborar con la protectora donde la encontró, Moura. Llevó a cabo una iniciativa solidaria y logró recaudar 500 euros que ya entregó a la asociación de A Pobra.

Cuatro años después de que Linda se convirtiera en su mejor amiga, Noelia Mariño anima a todos a seguir sus pasos: «É unha experiencia recomendable ao cen por cento. Hai moitos animais que foron abandonados e que precisan cariño». Pero también lanza un mensaje a los amantes de las mascotas, tanto perros como gatos, para que colaboren con las protectoras: «Sempre necesitan voluntarios para axudarlles a atender aos animais que teñen e tamén precisan casas de acollida».

En su caso, se decantó por echarle una mano a quienes capitanean el barco de Moura: «Hai moitas formas de axudar a esta protectora. Un pode converterse en socio ou tamén realizar donativos puntuais. Tamén é posible entregar material, como comida ou area para gatos. Toda axuda é ben recibida». Noelia, a la que el confinamiento le dio para encontrar una idea de negocio y lanzarse a por todas, incluso quiso recaudar fondos para la entidad de A Pobra. Montó a través de las redes sociales una tienda de venta de joyas y las piezas que le ofreció uno de los proveedores a los que recurre para hacer acopio de material le sirvieron la iniciativa solidaria en bandeja: «Eran uns pendentes en forma de pegada de can e ao velos ocorréuseme facer algo para agradecerlle a Moura o rescate de Linda e o bo trato que lle brindaron no seu día».

Experiencia anterior

Puso a la venta cada unidad al precio de 9,90 euros, de los que 5 eran para la protectora. Y el éxito incluso la sorprendió a ella: «Vendéronse un cento de pendentes, co que conseguín reunir 500 euros para Moura. A verdade é que nunca pensei que a campaña ía ter tan boa acollida». De hecho, no era la primera vez que la rianxeira ponía en marcha una propuesta solidaria. Previamente había realizado otra en favor de la lucha contra el cáncer: «Destinei a esta causa o 15 % das vendas durante unha semana, pero só reunín uns 30 euros, por iso me sorprendeu tanto o que aconteceu agora».

De hecho, tras el éxito de la última campaña, Noelia Mariño no descarta, en el futuro, poner en marcha alguna iniciativa similar. Mientras, sigue adelante con el que era el objetivo número uno cuando se animó a emprender: «Estou no último ano da carreira de Odontoloxía e teño idea de realizar un máster. O que me levou a dedicarme á venda de xoias foi a necesidade de reunir fondos para axudarlles a meus pais cos gastos derivados dos estudos».

Aunque es un negocio muy pequeño, la rianxeira está satisfecha. Asegura que los vecinos de Barbanza son sus principales clientes, aunque ha recibido pedidos desde lugares como Polonia y Suiza. Está pensando incluso en dar el salto: «Cada vez vou contando con máis produtos, así que veño de montar unha páxina web para expoñelos. De cara ao futuro igual poño en marcha unha tenda online». El tiempo libre que le deja el covid le sirve de ayuda: «Non podo nin saír de festa, que sería o normal como despedida a tantos anos de estudante».

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
3 votos
Comentarios

Un ángel de la guarda para los animales abandonados de Moura