Ribeira / La Voz

La intensa lluvia que ha caído sobre Barbanza ha traído duras consecuencias. Además de las numerosas inundaciones a lo largo de todo el territorio de la comarca, el mayor de los problemas tiene lugar en la parroquia ribeirense de Artes, a causa de que el río Arlés se desbordó. El tráfico fue cortado, a la altura del núcleo principal, y no se podía usar esa ruta para llegar a Corrubedo.

De hecho, -al cierre de la edición- había vecinos que no podían salir de sus casas, al estar aislados por dos puntos, y viviendas inundadas con más de metro y medio de agua sin suministro eléctrico. Al intenso trabajo de los bomberos y GAEM de Ribeira se sumaron vecinos con maquinaria pesada para cavar zanjas, como fue el caso de Benito de Bouza, que se ganó el aplauso de los afectados. Además, los bomberos tuvieron que sofocar un incendio en el colegio, aunque se desconoce el alcance de los daños.

Desde primera hora de la tarde la circulación de los vehículos también fue muy complicada en la rotonda de Xarás y en la zona de Olveira. En esta última, Brendan ha dejado un socavón de unos dos metros de profundidad en la zona cercana al colegio. Asimismo, la última incidencia que recibieron los miembros del GAEM de Ribeira fue que el desbordamiento del río de Os Areeiros, en la parroquia de Castiñeiras, causando daños.

En Mazaricos se inundaron fincas y las bolsas de agua abundaron en las carreteras. En diferentes municipios, como A Pobra y Boiro, el agua se acumuló en zonas como la calle Venecia o Praia Xardín. De hecho, en el término boirense hubo garajes y bajos inundados en la parte baja de la calle Principal, en Escarabote y en Cespón, y el equipo municipal de emergencias atendió múltiples incidencias, dado que las redes de canalización de pluviales no dieron a basto ante la gran cantidad de agua que recibieron.

Carretera de Noia a Boiro

La circulación también se vio afectada en numerosos puntos, como en la carretera de Noia a Boiro, donde estuvo cortada a la altura de Tállara hasta cerca de las 18.00 horas por el desprendimiento de un talud, mientras que en la zona de Merelle, las fuertes trombas de agua que bajan monte abajo ralentizaron la circulación.

De igual forma, también se registraron numerosas balsas de agua en el barrio noiés de San Breixo, que al paso de los vehículos introducían grandes cantidades de agua en las viviendas. Y en la zona del puente de San Francisco la caída de otro talud obstaculizó la circulación por uno de los carriles.

Por su parte, en el ayuntamiento pobrense, el río Pedras se desbordó en la zona de Portocarro y, literalmente, engulló el puente que hay en el lugar para sortear el cauce.

En Ribeira, el GAEM tuvo que acudir a la calle Francisco Lorenzo Mariño de Aguiño para asegurar una ventana de una buhardilla de un edificio deshabitado, que estaba abierta y corría el peligro de salir volando. De la misma forma, en la sede del Club de Remo Náutico de Ribeira, sus responsables tuvieron que acudir para proteger maquinaria de entrenamiento, como los remoergómetros. Desde la entidad deportiva apuntan que no es la primera vez que sucede algo así y que ni siquiera es necesario un temporal tan fuerte para que se inunde las instalaciones.

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Una gran balsa de agua provoca que tres coches queden atrapados en Corrubedo El vial de este núcleo de Ribeira se anegó por completo con los efectos de la borrasca.

En el acceso a la localidad de Corrubedo, una gran bolsa de agua que ocupa el ancho de la calzada ha dejado atrapados a tres vehículos. Un testigo relató que el agua se les metió en el motor, provocando que se apagase. Los conductores fueron incapaces de poner de nuevo los turismos en marcha y una dotación de bomberos de Ribeira se desplazó al lugar para intentar sacarlos. Esta actuación motivó que los accesos a la localidad fuesen cortados. También se han registrado viviendas y bajos anegados, obligando a varios vecinos a levantar aparatos electrónicos como arcones para evitar daños.

La red viaria se ha visto muy afectada también en la zona de Mazaricos, provocando más de un susto a los automovilistas. Eso le ha ocurrido al conductor de un Mercedes que circulaba por la carretera local que une los núcleos de Busto y Ponteolveira. El incidente ocurrió en el lugar de Os Pasales, donde el agua atravesó la carretera de un lado a otro. La abundante lluvia impedía ver prácticamente nada y el automovilista se arrimó demasiado a la cuneta, tanto que a punto estuvo de volcar su turismo.

Y en Outes no se llegaron a lamentar incidencias graves, pero se estuvo bajo alerta ante el elevado caudal del río Tines, que amenazaba con desbordarse a su paso por la localidad de A Serra. No obstante, sí se registraron grandes bolsas de agua en la AC-550, a su paso por O Conchido.

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El temporal provocó numerosas inundaciones y dejó decenas de personas atrapadas en Artes