La escasez de babosa y su bajo precio desalientan a los mariscadores en Ribeira

La almeja grande tuvo una cotización récord de 66,65 euros, pero la más abundante es la pequeña y está por debajo de los 14


Ribeira / la voz

La campaña marisquera de Ribeira comenzó con malas perspectivas porque los muestreos efectuados en las semanas previas al inicio pusieron de manifiesto la escasez de la principal especie, la almeja babosa. Sin embargo, la realidad con la que se han encontrado los productores es todavía peor, ya que las capturas del bivalvo de mayor talla incluso están por debajo de lo esperado. Para mayor desaliento del sector, los precios del pequeño, el más abundante, son inferiores a lo deseable.

La apertura de las concesiones ribeirenses atrae a numerosos compradores, que vienen en busca de la almeja babosa, pero el interés no se está viendo compensado en esta ocasión con las cotizaciones. Es cierto que el molusco de gran tamaño alcanzó valores de récord, a 66,65 euros se pagó el martes. Sin embargo, la denominada parcela ha oscilado entre los 12,35 de la jornada inicial y los 10,80 de la del jueves, la última en la que hubo subasta.

Los mariscadores consultados indicaron que confiaban en que el precio se moviera entre los 14 y los 16 euros, como ha sucedido en campañas anteriores en las que había poco producto.

Situación excepcional

Por primera vez, la agrupación de mariscadores ha abierto la totalidad de las concesiones y los esfuerzos de las más de 200 embarcaciones que trabajan en ellas se concentran en la captura de babosa. En temporadas precedentes se reservaba para las fechas previas a Navidad el banco de Coroso.

El patrón mayor, José Pérez, indicó que esta es una situación excepcional y reconoció que será difícil que esta especie aguante hasta diciembre.

Los datos facilitados por la lonja corroboran que los productores concentran su actividad en la babosa. A tierra han llegado en los cuatro primeros días de actividad 8.488 kilos, que han reportado una facturación de unos 100.000 euros. De almeja roja únicamente se han recogido 83, con unos ingresos de 690 euros, y la cantidad de fina es todavía inferior, 35 kilogramos. Eso sí, algunas partidas de esta última alcanzaron el jueves un valor máximo de 71,70 euros, mientras que el mínimo se fijó en 20,70.

«Temos un problema, porque entre Area Secada e Castiñeiras non hai bivalvo»

El presidente de la agrupación de mariscadores de Ribeira, José Vidal, expresa la frustración del sector: «Esperabamos que a ameixa tipo parcela, que é a maioritaria, alcanzara os 16 euros porque non é unha especie que haxa noutras confrarías. A grande tivo un prezo histórico, pero coller un quilo custa moito traballo».

Sin embargo, a José Vidal le preocupa tanto la baja cotización del producto como la situación de los bancos marisqueros: «Temos un problema, porque entre Area Secada e Castiñeiras non hai bivalvo. En lugares como Ameixida, A Eiroa e Castiñeiras non hai nada, e non sabemos a que é debido».

El profesional indica que se están intensificando los trabajos de labrado y siembra, pero que los resultados hasta ahora han sido negativos: «Descoñecemos se é pola falta de choivas durante un período importante para o crecemento do molusco, polo desove tardío ou porque parece que hai un cambio nas correntes».

Vidal explica que esta situación es la que motivó que la cofradía decidiera abrir la totalidad de sus concesiones: «Agora temos un tope de 10 quilos de babosa, pero supoño que practicamente se acabará este mes. En decembro aumentaremos o tope da vermella de 15 a 20 quilos, porque será a que se colla».

La volandeira fue de menos a más

La volandeira capturada por la flota del bou de vara ha ido revalorizándose en la lonja de Rianxo a medida que transcurrían las jornadas. El bivalvo tuvo en su estreno una cotización media de 2,37 euros, que se incrementó por encima del euro en las tres jornadas siguientes, hasta situarse en los 3,50 euros de la subasta del jueves, que fue la última.

Con una cotización máxima de 8,85 euros, alcanzada el miércoles, los valores están en parámetros similares a los de anteriores campañas, con excepción de la del 2017. El inicio de ese ejercicio fue muy bueno y el kilo de marisco llegó a subastarse a 10 euros.

El regreso a la actividad de los profesionales ha estado condicionado por el cierre de dos zonas de trabajo en las que, según afirman los marineros, hay gran cantidad de volandeira.

Este hecho ha tenido una importante repercusión en las cantidades capturadas, que en la primera semana están por debajo de las conseguidas otros años en el mismo período de tiempo. Así, en esta ocasión han llegado a tierra menos de diez mil kilogramos, cuando en el 2017 y el 2016 se superaron los 11 mil.

Jornada de mayores capturas

El temporal también tuvo incidencia en la actividad de los marineros, ya que el jueves fue el día de menos capturas, solo 1.400 kilos. Por el contrario, el miércoles resultó muy fructífero, con 3.369 kilogramos subastados.

El hecho de que a partir de mañana los profesionales puedan trabajar en la totalidad de la concesión puede tener una importante incidencia en el desarrollo de la campaña. Es posible que sea más la cantidad de bivalvo que llegue a tierra, una circunstancia que también puede motivar que los precios experimenten un ligero descenso.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos
Tags
Comentarios

La escasez de babosa y su bajo precio desalientan a los mariscadores en Ribeira