En octubre lo publicó La Voz. El titular fue: «Una vaca mestiza vendida en Silleda por 7.798 euros bate el récord de precio de la Central». Sergio Creo, parrillero y propietario de O Asador do Hórreo de O Porto do Son, leyó la noticia con calma. Pero enseguida empezó a hacer los cálculos y llamadas necesarias para conseguir esa vaca de récord. «Vi el recorte y me lancé a por ella. ‘Esta para mí’, pensé en aquel momento». La compró Frigoríficos Bandeira, en la Central Agropecuaria de Silleda, y semanas después la adquirió la empresa de distribución de carne Discarlux, con sede en Madrid, pero ganado y alma gallega. «En total lleva seis meses de maduración que le aportan un sabor espectacular. Compré los dos lomos y uno ya se terminó», destaca Sergio. Es decir, si tienen ganas de probar la que en otoño se convirtió en la vaca más cara de Galicia, dense prisa porque la gente la está devorando. Por cierto, su récord de precio duró menos que el del tiempo de una maratón. Hace unas semanas otro ejemplar mestizo nacido en septiembre del 2020 fue subastado por 8.227 euros, que es el que ostenta el récord ahora mismo. Aunque el máximo precio en una subasta en la Central Agropecuaria de Galicia (Abanca) lo tiene desde octubre del 2024 un buey por el que llegaron a pagar 10.498 euros. La del asador de O Porto do Son pesó 726,2 kilos, es del 2021 y fue criada en una ganadería de Boimorto.
COMIDA DE PRESENTACIÓN
Ahí tienen a Sergio en su restaurante presumiendo de chuleteros y, si se fijan, con el recorte de La Voz en el que se daba la noticia a la que hacía referencia al principio. La empresa Discarlux organizó una comida para presentar como se merece esta vaca de campeonato. Una maravilla. «La despachamos a 90 euros el kilo. Creo que es un precio muy bueno teniendo en cuenta la carne que es, que no se ve todos los días. No se trata de sacarle un gran rendimiento económico, sino de darles una oportunidad de probar algo único a nuestros clientes», comenta este hostelero, que lleva toda la vida en el sector. En las jornadas gastronómicas centradas en esta vaca, él se encarga de la parrilla, que por algo fue tercero del norte de España en un campeonato de especialistas en asar carne. «Importante es ponerla cerca de la parrilla unas dos horas antes para que atempere. Después hay que sellarla bien y esperar a que coja temperatura. Yo le echo sal marina mientras la hago, pero después esa sal la escurro bien cuando la saco del fuego, para que no sale de más, y remato la carne con sal en escamas. Por el tamaño, están saliendo chuletones de dos kilos para arriba», relata el experto.
Tiene 49 años y lleva 20 al frente de O Hórreo. «El primer local ahora está enfocado a picoteo y hace dos años abrí O Asador do Hórreo enfocado a las carnes de calidad. Tenemos en cámara unos 15 tipos de carne distintas. Apostamos por las razas de cercanía, pero también compramos de fuera, si tienen el nivel suficiente», informa Sergio Creo, el parrillero y hostelero que vio la noticia de que una vaca batía récords y decidió apostar por ella. No sé si le saldrán las cuentas, pero lo cierto es que casi no le quedan chuletones de esos hermosos lomos con los que posa. En O Porto do Son hay un ejemplar que la gente está devorando.
«La vendo a 90 euros el kilo, un lomo ya lo despaché y acabo de empezar el segundo. Vuela», dice.