José Antonio Vila Brión recibió la Medalla de Oro y el cariño de O Porto do Son

Marta Gómez Regenjo
M. Gómez NOIA / LA VOZ

PORTO DO SON

La iglesia de Noal dio cabida al homenaje por su «compromiso exemplar»

28 abr 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Décadas de servicio pastoral y de compromiso con O Porto do Son le han valido al sacerdote José Antonio Vila Brión para ganarse el afecto de sus vecinos, como quedó demostrado en el homenaje que este lunes le brindó el Concello haciéndole entrega de la Medalla de Oro. Su labor en su parroquia natal, Xuño, en Baroña y Ribasieira le ha hecho merecedor de una de las distinciones más relevantes de las que concede el Ayuntamiento, un homenaje que le llenó de emoción.

«Moitas veces damos recoñecementos a título póstumo, e creo que, sempre que sexa posible, hai que facer estas homenaxes en vida», manifestó el alcalde, Luis Oujo. Al preguntársele por las razones que llevaron al Concello a conceder la distinción a Vila Brión aseguró: «Foi capelán militar e xa xubilado volveu para aquí a traballar nas parroquias de Baroña, Xuño e Ribasieira, e incluso agora, con 93 anos, segue traballando e botando unha man. Despois de tantos anos prestando servizo é merecedor desta medalla».

El homenaje a un José Antonio Vila Brión que estuvo arropado por familiares, vecinos y autoridades civiles y militares tuvo dos partes. Comenzó con una misa que estuvo presidida por el arzobispo de Santiago de Compostela, Francisco José Prieto Fernández, quien en su homilía destacó el valor de la vocación y el servicio: «Damos gracias por una vida sacerdotal vivida con generosidad».

Insignia y comida

La parte civil del acto consistió en la entrega de la medalla como reconocimiento a su «traxectoria e compromiso exemplares co municipio». Fue Luis Oujo quien le impuso la insignia, mientras que el arzobispo le hizo entrega del diploma y del acta del pleno en el que aprobó la concesión del distintivo.

Entre los testigos del homenaje estaban miembros de la corporación municipal, el capitán de la Guardia Civil de Noia, el comandante jefe del EVA-10 y los patrones mayores, además de vecinos y familiares de Vila Brión, que luego se desplazaron hasta A Tarela para disfrutar de una comida de confraternidad que se prolongó hasta bien entrada la tarde.