Miguel Bretal: Una vida al volante plasmada en un mural

Ana Lorenzo Fernández
ana lorenzo RIBEIRA / LA VOZ

PORTO DO SON

MARCOS CREO

El instructor acaba de rescatar del olvido la fotografía del primer alumno que sacó el carné con él y que ahora protagoniza el dibujo que adorna la fachada de la Autoescuela Miguel en Porto do Son

06 oct 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Ha perdido la cuenta de cuantas personas aprendieron a conducir con él, «e moitas veces vén xente a falarme e eu non me lembro deles porque foron moitísimos os que pasaron por aquí». Sin embargo, del que no se ha olvidado nunca ha sido de su primer alumno, que se ha convertido sin saberlo en el gran protagonista del nuevo mural que desde hace unos días adorna la fachada de la  en Porto do Son, y que llama la atención de todos los que pasan por la rúa Atalaia.

«Non me lembro do seu nome, pero sei que indo no coche chegoume a ensinar unha casa que tiña previsto comprar para restaurar, pero nunca volvín saber nada del». Eso ocurrió allá por el año 1977, cuando Miguel Bretal comenzó a trabajar en la zona de Noia como profesor de un centro de formación para sacar el permiso de conducir. «Antes, o exame era realizar unhas manobras nun circuíto pechado en Santiago, no que tiñas que aparcar, facer unha ele e ir por unha especie de rúa estreita. Ao acabar, se aprobabas, había un fotógrafo que tiraba unha imaxe de recordo do alumno e do instrutor, e case todo o mundo a facía», apunta Bretal.

Hace unos días, removiendo unos papeles, apareció esa fotografía de su primer pupilo y de él juntos, y a su hijo Miguel se le ocurrió la idea de hacerle un homenaje a toda una vida al volante. El mejor lugar para utilizar como lienzo era la fachada del negocio. En el mural, que bautizaron con el lema A través do tempo, se puede ver a los dos protagonistas junto a un par de antiguos 600, los coches que entonces se utilizaban para aprender a conducir. «Eran pouco máis que un contedor con volante e catro rodas. Antes iamos catro alumnos e o profesor e ninguén se queixaba por falta de espazo. A verdade é que o pensas e como cambiaron os coches», rememora Bretal, que ha pasado 47 de sus 75 años enseñando a pilotar a muchas generaciones de barbanzanos.