Porto do Son, tierra de jóvenes promesas del baloncesto gallego

Los conjuntos infantil femenino y júnior masculino ganaron sus respectivas ligas y lucharán por ascender


Ribeira / la voz

Baloncesto y Porto do Son van de la mano. El club del municipio está potenciando este deporte y trabajando mucho, por lo que no es extraño que los éxitos sigan llegando. Los más recientes se produjeron el fin de semana, cuando dos equipos de la entidad alzaron sendos títulos de liga. Por una parte están las infantiles del Pescados Bormar, que a falta de dos jornadas consiguieron un campeonato en el que aún no conocen la derrota. También tuvieron fiesta los júniores del Fisiterapia Cinesia, que tan solo perdieron un encuentro que disputaron con numerosas bajas.

Ambos bloques afrontan ahora la fase de ascenso a la liga gallega y los dos lo hacen con las máximas aspiraciones, reconoce Juan Filgueiras, entrenador del club sonense. A la espera de saber los rivales de las infantiles, el técnico asegura que «pueden pelear y tienen nivel para competir». Este año, como novedad, la federación autonómica de baloncesto da la posibilidad a los clubes de elegir, en caso de lograr subir de categoría, si la próxima temporada el conjunto jugará en la competición infantil o en la cadete.

Los jóvenes del júnior tendrán contrincantes duros y al cursar la mayoría de ellos segundo de bachillerato se verán condicionados por los estudios. Aún así, Juan Filgueiras cree que «seremos capaces de dar la talla y no descarto alguna sorpresa».

Una gran evolución

El camino al éxito es largo y para nada sencillo. Lo saben bien María, Mariña, Martina, Noa, Valeria, Cayetana, Xiana, Antía, Sabela, Andrea, Carla, Paula y Noa Iglesias, integrantes del Pescados Bormar. La práctica totalidad de ellas se iniciaron en el baloncesto hace tres años sin, prácticamente, saber botar un balón: «Al principio perdíamos todos los partidos. Eran muy pequeñas y jugaban en una categoría superior. Pero les apasiona entrenar y han trabajado mucho para llegar a donde están y hacer un temporadón», comenta Filgueiras, quien se encargó de su preparación en los inicios.

Todas las deportistas son de Porto do Son salvo dos que llegan desde Ribeira y otra que lo hace desde Noia: «Es un grupo muy homogéneo, en el que todas hacen cosas bien. Además, al tener un buen nivel la evolución es brutal. Ahora el entrenador es Mozan, que es muy exigente, y han mejorado mucho en lo que respecta a la técnica individual».

Selección barbanzana

En cuanto al equipo júnior, Juan Filgueiras destaca su gen competitivo y su carácter ganador. Además, cuentan con mucha experiencia ya que «todos jugaron este año con el sénior y ya saben lo que es medirse a deportistas más veteranos, lo cual puede ser una ventaja sobre el resto en la fase de ascenso». La plantilla la forman jugadores de Noia, Ribeira, A Pobra y Porto do Son, por lo que el preparador de la entidad sonense apunta que «podría ser una selección barbanzana».

Esta temporada llegaron dos pívots que completaron a un gran conjunto: «Asier mide 2,06 y Javi pasa del 1,90, y junto a Alfonso, Fernan, Castelao, Toño, Iago, David, Ianis, Adrián y Pinaya forman un buen grupo. Si generamos juego de dentro a fuera es muy difícil ganarnos, porque hay chavales que tiran muy bien».

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