Los arqueólogos hallaron un sillar labrado en Porto do Son

Antón Parada RIBEIRA / LA VOZ

PORTO DO SON

CENTRO DE INTERPRETACIÓN ARQUEOLÓXICO DE NEIXÓN

La pieza, pendiente de datarse, abre la puerta a que la capilla de San Tomé tuviese un pasado anterior al medieval

14 feb 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

A principios de septiembre del pasado año, una intervención sacaba a la luz los restos de la antigua capilla de San Tomé, en la parroquia sonense de Baroña. La actuación, dirigida por el arqueólogo Manuel Anxo López-Felpeto e impulsada por la comunidad de montes, comprendió el desbroce de maleza y la limpieza de terreno sobre el que descansaban los vestigios de este templo, cuya fecha más antigua, recogida en el Libro do subsidio da igrexa de Santiago, data de 1500. Durante dichas tareas, los expertos hallaron diversas estructuras relevantes, como una ventana abocinada o dos dovelas de un arco. Sin embargo, también aparecieron dos piezas decoradas y una de ellas, es especialmente singular porque tiene una representación de algún tipo de animal.

«Aínda está en fase de estudo, pero de momento podemos confirmar que a pedra contén un gravado dun zoomorfo», explicó Manuel Mariño del Río, experto y colaborador en la pasada intervención. El año pasado ya prendían las sospechas de que los ocultos restos de San Tomé podrían haber existido desde antes del período medieval y antes de estar dedicada al culto católico.

«Esta obra é singular polo lugar onde apareceu e por que nos podería levar a corroborar a data do xacemento e saber se hai restos dunha estrutura primitiva antes desta», indicó Mariño, pues, de confirmarse que este nuevo descubrimiento se corresponde con una cronología también previa al 1500, la hipótesis sobre la capilla se reforzaría.