Fuego y maquinaria arrasan con el patrimonio arqueológico sonense

Marta Gómez Regenjo
Marta Gómez NOIA / LA VOZ

PORTO DO SON

Las llamas calcinaron Caamaño sacando a la luz media docena de petroglifos destruidos

09 oct 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

En las últimas semanas se ha hablado largo y tendido de los daños ocasionados, principalmente en Porto do Son, por los incendios forestales de este verano y las actuaciones programadas para paliarlos, pero entre las medidas que se adoptaron con urgencia no se han tenido en cuenta las importantes y cuantiosas estaciones de petroglifos diseminadas por todo el monte sonense, que han resultado, inevitablemente, afectadas, pero no solo por las llamas. De hecho, el fuego ha permitido «limpiar» la maleza que cubría algunas zonas para descubrir que al menos media docena de piedras que contenían grabados han desaparecido, pero no a consecuencia del incendio, sino del paso de maquinaria por la el lugar.

Las llamas son una enorme amenaza para los grabados, y de hecho, la virulencia y extensión del incendio registrado en Porto do Son el pasado agosto podría haber afectado, según las estimaciones de algunos expertos, a cerca de un centenar de dibujos rupestres. Sin embargo, el paso de maquinaria por áreas en las que se tiene constancia de la existencia de petroglifos es otra de las grandes amenazas y no faltan arqueólogos que teman que los trabajos para recuperar las infraestructuras dañadas por el fuego, como las canalizaciones de agua, y regenerar los montes quemados no se estén haciendo con el debido control.

Lo que sí es evidente es que en algún momento se ejecutaron actuaciones en zonas de Caamaño con maquinaria sin tener en cuenta la presencia de los restos arqueológicos y eso ha motivado que al menos siete petroglifos hayan desaparecido: «Aí agora non queda nada. Así como o lume lles afectou esta vez, tamén o fixo outras moitas e as pedras seguiron aí, agora desapareceron».