Diseñan en Outes un dron de récord, capaz de volar una hora con cinco kilos de carga

m. x. blanco RIBEIRA / LA VOZ

OUTES

El vehículo tiene duplicidad de sistemas, lo que evitaría los fallos de carácter crítico

21 jul 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Son muchos los que se imaginan las ciudades del futuro con decenas de pequeños vehículos no tripulados sobrevolando los edificios. Quizás como taxi tarden muchos años en funcionar, pero puede que en no mucho tiempo, los drones ganen terreno para la realización de servicios como la distribución de productos; de hecho, ya son cada vez más empleados en tareas de vigilancia y seguridad. En esta revolución tecnológica que ya es una realidad encaja un proyecto que tiene su germen en Outes, donde dos emprendedores han patentado el Anduriña 25, un dron llamado a batir, por lo menos, dos récords, el de autonomía y el de carga.

Detrás de esta idea está Pedro Outón, un profesional con 15 años de experiencia en el sector aeronáutico. Él siente desde hace tiempo pasión por el mundo de los drones y no tardó en detectar serias carencias en los modelos que se iban lanzando al mercado. Por eso, se dedicó a buscar los puntos débiles de los diferentes modelos para tratar de mejorarlos. Y, aparentemente, lo consiguió. Diseñó un vehículo que consume menos energía y cuenta por lo tanto con más autonomía, hasta una hora. Alcanzó este logro recurriendo a un aparato híbrido entre un octocóptero, capaz de despegar y aterrizar en cualquier sitio de forma vertical, y un avión que en el aire planea con un ala fija, lo que le permite reducir el gasto de batería.

La carga que soporta, hasta cinco kilos de peso, es otro de los puntos fuertes de este invento con sello outiense. De ella le viene el 25 que acompaña al nombre de Anduriña, este último elegido por ser un vocablo gallego. Y es que el peso del dron ronda los 20 kilos y puede transportar otros cinco. Pero todavía hay más. Este vehículo aéreo no tripulado tiene todos sus sistemas por duplicado, lo que reduce al máximo las probabilidades de que entre en fallo crítico.

Con este proyecto en sus manos, Pedro Outón buscó como aliado a Óscar Piñeiro. Habían sido compañeros de pupitre en el instituto y tenía experiencia como gerente de diferentes empresas del sector ambiental y en el desarrollo de negocios. Él se encarga de la parte comercial y no duda al asegurar que el diseño supera todo lo que se conoce hasta ahora: «Non hai nada igual no mundo, por iso o primeiro que fixemos foi patentalo».

Para transporte y asistencia

Sobre las utilidades que podría tener este dron, Óscar Piñeiro explica que sería idóneo para la realización de misiones de medio y largo alcance, como el transporte de mercancías o la asistencia médica: «Podería incluso actuar en emerxencias, chegando a puntos illados por nevadas, participando en misións de rescate tanto marítimas como terrestres, ou vixiando estradas e fronteiras, pois a súa ampla autonomía permite realizar o mapeo de grandes extensións de terreo sen interrupcións».

En cuanto a los clientes potenciales de esta empresa outiense de nueva creación, Piñeiro apunta que, inicialmente, el Anduriña 25 puede resultar interesante para diversos organismos públicos e incluso para empresas privadas, de ámbitos tan diversos como la distribución de mercancía o la topografía: «Os drons que hai agora teñen que baixar cada 15 ou 20 minutos, pero o noso está voando unha hora».

La empresa de Outes, bautizada como Soluciones Aeronáuticas, cuenta en la actualidad con tres prototipos de su invento, con los que está realizando diferentes pruebas para ir también incluyendo las mejoras que se estimen oportunas.

En estos momentos se están llevando a cabo ensayos de vuelo vertical y en breve se comenzará con los horizontales. El objetivo de este par de emprendedores es comenzar a principios del 2022 la comercialización de la aeronave, primero en el territorio nacional y, de cara al 2023, a nivel internacional.