Una carne con medalla de plata

Los criadores lograron el segundo puesto en un certamen internacional en Dublín


mazaricos / la voz

Aunque lo suyo era la construcción -se formaron e incluso estuvieron trabajando como aparejador y técnico superior en edificación- a los hermanos Sergio y Rubén Rama Guzmán siempre les tiraron más el campo y el ganado que los planos y el hormigón, explica Sergio Rama, quien reconoce que gran parte de culpa de que se dediquen al mundo de la carne la tiene su abuelo Enrique, un conocido tratante outiense que se movía por buena parte de la provincia. Él les inculcó el amor por el campo y el respeto por la profesión de tratantes de ganado en la que llevan, a través de la firma Ruser Lomos, apenas dos años.

Tiempo suficiente, sin embargo, para consolidarse como referente de la carne de calidad ya no solo en la comarca, sino a nivel global. Prueba de ello es la medalla de plata que consiguieron la semana pasada en Dublín, en el marco del World Steak Challenge 2019. En el certamen, considerado como la copa del mundo de la carne, participan más de una veintena de países con variedades tan apreciadas como las de Angus, Kobe o Wagyu.

Lomo bajo deshuesado

Los outienses compitieron con un lomo bajo deshuesado que hizo las delicias del jurado por su sabor y jugosidad. «A verdade é que a peza era espectacular. Por iso decidimos lanzarnos á aventura e participar nun concurso do que tiñamos oído falar, pero no que nunca pensamos que poderiamos destacar. Para nós é coma un soño», apunta Rubén, que destaca que su medalla de plata tiene el valor añadido de premiar un trabajo de cría y engorde. El animal destacado era de raza rubia gallega y pertenecía a su granja. «A maioría dos que participan neste mundial son empresas maioristas que moven volumes enormes de materia prima por todo o mundo. No noso caso somos unha empresa que, en realidade, é unha explotación gandeira de pequeno tamaño na que mimamos aos animais como se fosen da familia».

Tanto es así que la decena que crían en la casa familiar de Oroña -poseen otros tantos de mayor edad en la localidad próxima de Niñarelle- tienen nombres e, incluso, acuden a la llamada de su dueño tan pronto entra en la finca. «Temos un Bebeto, un Donato, ata un Terito -conocido contrabandista arousano-, porque é o xefe de todos», bromea Rubén. «Dámoslle aos bois un trato persoal que penso que tamén redunda no seu benestar e, polo tanto, na calidade da sua carne».

Cariño que se une al entorno privilegiado en el que están los animales y a una cuidada alimentación basada en pastos frescos y en productos naturales cultivados en la granja, como hierba seca o harina de maíz. Ahí están entre cuatro y seis años, el tiempo medio durante el que se engordan, aunque este puede llegar a ampliarse hasta los nueve o diez.

En la actualidad, Ruser Lomos vende la mayoría de su producción a algunos de los mejores asadores del país y a mayoristas cárnicos.

Los hermanos no descartan, sin embargo, la posibilidad de abrir una tienda que complemente al portal de venta por Internet que ya tienen ultimado. «Está todo tan globalizado que é fácil chegar dende Outes a calquera sitio do mundo», explican los ganaderos, quienes reconocen que a raíz de la medalla conseguida en la cita Irlanda ya se pusieron en contacto con ellos cadenas de distribución de Italia y Francia, interesadas en la consecución de su producto.

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