El deportista noiés que mantiene a raya a boxeadores y delanteros

Carlos Peralta
Carlos Peralta RIBEIRA / LA VOZ

NOIA

MARCOS CREO

Consiguió su segunda medalla de plata en el campeonato de España joven

31 oct 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

El fútbol y el boxeo no son, ni mucho menos, deportes incompatibles. Lo demostró Wayne Rooney, mítico delantero del Mánchester United y todavía máximo goleador de la selección de fútbol de Inglaterra. Antes de debutar en la Premier League con 16 años, acudía a los entrenamientos en el cuadrilátero tras finalizar sus sesiones con el Everton. El jugador reconoció que el boxeo fue la clave de su precoz estreno porque le brindó capacidad física para medirse a los temibles centrales de la Premier League. «Te ayuda a tener autodisciplina», afirmó el de Croxteth.

Silvestre Gómez (Noia, 2004) sigue la receta de aquel adolescente Wayne Rooney. Su rutina pasa por el gimnasio SKT y por el Julio Mato Matito. Desde hace muchos años compagina ambos deportes, aunque su balanza cayó del lado del boxeo.

El noiés se colgó la medalla de plata de la categoría -92 kilos en la localidad alicantina de Crevillente, tras caer en la final del campeonato de España joven ante el andaluz Manuel Chico. El deportista perdió a los puntos con su rival y se mostró descontento con el veredicto. Incluso, apunta a que el tercer clasificado, Joan Jiménez, le reconoció como «el verdadero campeón de España». Resignado con la decisión, señala que su rival «solo se dedicaba a escapar y no conectaba ningún golpe». El sinsabor se acrecienta todavía más ya que el curso pasado también regresó a Noia con una medalla de plata bajo el brazo.

Desde el pasado mes de marzo, cambió el Maniotas por el gimnasio SKT. Allí entrena seis días por semana bajo las órdenes de Santiago Rodríguez, Quillo, uno de los fundadores del club.

Su otro técnico, y también fundador de la entidad, era Tono da Silva, un referente del boxeo en Noia. Su añorado preparador falleció la pasada semana y dejó un recuerdo imborrable en la memoria de Silvestre Gómez y de tantos otros luchadores que mejoraron y crecieron bajo su tutela y sus consejos: «Empecé con él antes de ir al Maniotas hace más de seis años. Le voy a llevar siempre en el corazón». Aficionado al Pressing Catch de la WWE y los infinitos trucos de John Cena, quedó fascinado por la adrenalina que se desprende del ring y la gloria que supone levantar cinturones.

Apodado Tyson o Silver Ray (por golpear como un rayo), se define como un boxeador con descaro y valentía. «Mi estilo es ir al ataque, si puedo acabar el combate antes, lo acabo», remarca el deportista noiés, que afirma que logró en las semifinales del torneo de Crevillente su segunda victoria por KO de su carrera. El anterior lo consiguió, precisamente, en la misma ronda el pasado año. La volea con el puño derecho es su golpe predilecto: «Es como un cross, pero que viene de arriba. Sorprende porque poca gente sabe usarlo. Es muy efectivo».

Un corajudo defensor

Silvestre Gómez trata de intimidar a sus rivales en el cuadrilátero, pero también sobre el césped. Al contrario que Wayne Rooney, su cometido no es marcar goles, sino evitarlos. En las filas del juvenil del Noia se curte como defensa central. «Es muy querido por todos sus compañeros, son todos de la misma pandilla», apuntó Iván González, director deportivo y coordinador del Noia. A su vuelta de Crevillente a los entrenamientos, recibió un amigable pasillo de collejas del resto de la plantilla.

Su preparación para la crucial cita en tierras alicantinas le ha separado de la dinámica del conjunto juvenil. Una vez que ha finalizado el torneo, Silvestre ya prepara su puesta a punto para echar un cable a sus compañeros.

Entre tanta actividad deportiva, trata de acabar sus estudios de Bachillerato. Una vez los finalice, su intención es seguir formándose en el mundo del deporte. «Quiero estudiar Ciencias de la Actividad Física y del Deporte (INEF), me encantan todos los deportes y quiero estudiarlos», remarcó el barbanzano.