Los «vivas» a la Virgen del Pilar volvieron a resonar en Barbanza

Marta Gómez Regenjo
Marta Gómez NOIA / LA VOZ

NOIA

El convento de los franciscanos de Noia fue el epicentro de las celebraciones, con una misa solemne a la que asistió el almirante Juan Ruiz Casas

13 oct 2021 . Actualizado a las 19:55 h.

La iglesia del convento de los franciscanos de Noia se llenó hasta los topes, una estampa habitual en jornadas señaladas como es la celebración del día del Pilar, pero que cobró especial relevancia porque de nuevo, después de que la pandemia redujese a la mínima participación los actos en honor de la patrona de la Guardia Civil, los «vivas» a la virgen volvieron a resonar en el templo. Lo hicieron, además, en un escenario profusamente decorado y ante los representantes de las fuerzas vivas de la comarca, así como de la plana mayor del instituto armado en la capitanía noiesa y un ilustre invitado como el almirante Juan Ruiz Casas, quien hasta su paso a la reserva a finales del 2020 fue el jefe del Cuarto Militar de la Casa del Rey.

Su presencia en Noia no era casual, sino que vino expresamente desde Madrid para asistir a la condecoración de cuatro sacerdotes de la demarcación noiesa que son, además, amigos personales suyos. José Antonio Vila Brión, Jesús López Míguez, José Ortoño y José Ramón Jorge Mosquera recibieron la medalla del centenario de la proclamación de la Virgen del Pilar como patrona de la Guardia Civil, un honor concedido por el arzobispo castrense de España, Juan del Río Martín, a petición de la compañía de Noia gracias a las gestiones iniciadas por el comandante José Manuel Leis durante su etapa como capitán en la villa.

José Antonio Vila ejerció como portavoz de los galardonados para agradecer la concesión de la medalla: «Hay siempre muchos candidatos merecedores de este reconocimiento y no siempre se hace realidad, por eso quienes lo recibimos estamos profundamente agradecidos». Reconoció que es un estímulo para seguir con su labor y, tal y como se había hecho ya durante la homilía, elogió a la Guardia Civil, «un cuerpo muy querido por todos los españoles y cuyo prestigio tiene el reconocimiento internacional, que mereció el título de benemérita por sus incontables servicios y recorre los caminos y pueblos velando por la seguridad de sus ciudadanos».