Barbanza,  un escaparate urbano de arte, simbolismo y homenajes

Ana Gerpe Varela
A. Gerpe RIBEIRA / LA VOZ

NOIA

Calles y paseos de Barbanza albergan una colección de obras de muy diversos estilos

20 jun 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

El recorrido por las calles y paseos del área de Barbanza constituye un escaparate en el que pararse a contemplar piezas artísticas de muy diverso estilo, la mayoría de creadores gallegos, que rinden tributo a colectivos concretos o que recuerdan hechos significativos. Cuna de grandes literatos, en el paseo de A Ribeira de Rianxo figuran obras dedicadas a Castelao, Manuel Antonio o Rafael Dieste, mientras que en la Alameda de Noia están los bustos de Avilés de Taramancos y la poetisa María Mariño. En Outes, una talla realizada por Andrés Barbazán mantiene siempre presente al poeta y periodista Francisco Añón, mientras que en el cantón da Leña de A Pobra destaca la imponente figura de Valle-Inclán, una obra de Gonzalo Sánchez Mendizábal de 2,5 metros de alto sobre un pedestal de 1,75 en el que están esculpidas las portadas de los libros que escribió durante su residencia en la villa.

También sobresalen las esculturas dedicadas a los emigrantes, como la del mirador de O Castelo de Palmeira, una imponente pieza de Guillermo Feal cuya realización promovieron los vecinos, o las que destacan el trabajo de las mujeres en ámbitos vinculados al mar. Uno de sus exponentes es la Rianxeira, pero en Aguiño también se rinde tributo a las redeiras, en A Pobra una talla simboliza la época en la que O Areal concentraba una veintena de factorías y, en Ribeira, una pieza figurativa de Miguel Couto en el lugar de la primigenia factoría Frinsa simboliza el empuje de sus trabajadores. Otra de las figuras con carácter propio es A Vella del paseo de Muros, un homenaje de Ramón Conde a quienes no regresan del mar y a las mujeres que los siguieron esperando.

Carácter simbólico

Muchas piezas tienen un carácter emblemático, como la Caracola de Argüelles del arenal de Carragueiros, una metáfora del poder del hombre sobre el mar. En el paseo de Barraña, un ave a punto de levantar el vuelo representa la libertad.