El acondicionamiento del camino ha convertido el espacio en uno de los más frecuentados del municipio de Noia
13 abr 2021 . Actualizado a las 13:23 h.Tan lejos y tan cerca. Tras su abandono en la década de los años 60, la aldea de Xei había permanecido oculta en medio del bosque y solo algunos senderistas acostumbrados a recorrer cada recoveco de la comarca frecuentaban un núcleo en el que el tiempo se detuvo hace más de medio siglo. El difícil acceso al lugar era una de las razones del olvido en el que había caído Xei. Sin embargo, el acondicionamiento de una senda siguiendo el cauce del Traba la ha convertido en uno de los espacios más frecuentados por los vecinos de Noia.
Incluso durante una mañana de un día laborable es fácil encontrarse con personas que salen a caminar, a pasear al perro o a realizar una ruta en bicicleta. Y es que el sendero que une la villa noiesa con Xei es fácilmente accesible y ofrece la oportunidad de perderse entre la frondosa vegetación sin alejarse demasiado del núcleo urbano. De hecho, la ruta arranca en el puente medieval de Traba y el primer tramo discurre paralelo a la carretera general, pero el arrullo del agua río abajo solapa el ruido del tráfico y la caminata se convierte en un agradable paseo.
Por el camino, van apareciendo una especie de playa de cantos rodados, tramos entre una frondosa arboleda de carballos y especies propias de la ribera de los ríos y antiguos molinos, hasta que se llega a la aldea de Xei.
Sus viejas construcciones evidencian los años de abandono, sin embargo la limpieza que se ha realizado en el entorno, eliminando la vegetación que había crecido sin control durante décadas, permite recorrerlas y adentrarse en ellas. Aunque no siempre es para bien, y la afluencia de visitantes ya empieza a hacerse evidente en la proliferación de restos de desperdicios.