Manuel Paz, el noiés que sigue corriendo a los 88 años: «¡Tengo cuerda para rato!»

El veterano barbanzano ganó dos medallas en Madrid y tiene previsto acudir al campeonato de España que se celebrará en Málaga


Ribeira / la voz

Entrevistar a Manuel Paz (Noia, 1933) podría encajarse más como un ejercicio de filosofía que de periodismo. A sus 88 años irradia vitalidad, ambición y cariño. Por los suyos y por la gente de Noia. Pero lo que más sorprende es que, a pesar del paso del tiempo, no quiere jubilarse de las pistas de atletismo. Hace un par de semanas volvió a ganar dos medallas, en los 60 y 200 metros lisos del Campeonato de Madrid de pista cubierta. Dice que mientras se sienta con fuerzas no tiene previsto parar, que aún le quedan metas por cumplir. Y echando la mirada atrás, queda claro que lo intentará hasta el final.

-¿Qué tal ha ido este año?

-Bueno, la situación que tenemos a nivel mundial es lamentable. Y la verdad es que no se ve el final cerca. Esto va para largo.

-Pero usted sigue compitiendo.

-¡Ya te digo! Pero he perdido de competir en el Campeonato del Mundo, que se iba a disputar en Canadá. Estaba clasificado y tenía los billetes comprados. Incluso los de mi familia. Porque mi esposa y mis hijas también iban a acompañarme. Todo era maravilloso hasta que lo suspendieron. Tenía mucha ilusión, pero no la he perdido. Todavía me queda cuerda para rato. Me gustaría ser campeón del mundo y dedicárselo al pueblo de Noia. Ya vendrán tiempos mejores.

-Entonces no le pregunto por su retirada.

-¡Tengo cuerda para rato! Pienso que sí, si no me caigo en algún pozo por ahí, voy a seguir. [Ríe] Me cuido mucho y tengo una familia que me protege. Si tienes cariño y amistad, eso es lo que más influye en tu rendimiento. Porque si tienes condiciones y los demás no te apoyan, te vienes abajo. Hay que mantener la ilusión. Y últimamente con las felicitaciones que he recibido, pues las emociones no entienden mucho de edad. El deporte es un lugar idóneo para sacar lo mejor de nosotros mismos. Enseña a saber digerir la frustración, la derrota. Con los triunfos todo es muy fácil, pero no siempre llegan. Yo tengo la fortuna de tener una vida familiar muy buena, con mis cuatro hijos, hermanos, sobrinos y primos... ¡Qué afortunado soy! En lo deportivo me hacen sentir feliz y tengo la suerte de tener a Manuel Carballo, que es uno de los mejores entrenadores de España. Ahora me está dando mucha caña con la caminata nórdica, que hago con dos de esos batones que tanto se ven en Finlandia. Me ayuda a fortalecer la espalda y corregir la postura. A veces no son necesarios los medicamentos, sino el ejercicio.

-En el campeonato de Madrid no le fue nada mal.

-Bueno, fue preparado con solo dos semanas de margen, cuando lo normal son tres meses, pero debido a esta pandemia... Fue un poco difícil. Los últimos tres días le di descanso al cuerpo. Estuve en el sofá, con la pierna estirada. El descanso es necesario, a veces más que el entrenamiento. Hay que conocer a tu cuerpo. Si conoces a tu cuerpo llegas más lejos.

-Y a partir de ahora qué tiene en mente?

-Tenemos cerca el Campeonato de España al aire libre, que se va a celebrar en Málaga. Espero que lo hagan. Las distancias me las pondrá mi entrenador, que es el que mejor me conoce. Y luego lo que venga. Antes teníamos un calendario que nos marcaba cada fecha, pero con este rollo no sabemos nada. Nos avisan de una semana para otra. Hay que estar preparados para lo que venga.

-A veces me pregunto de dónde saca alguna gente la motivación para estar siempre activa.

-En mi caso es el apoyo de mi familia, que es fundamental. Y luego están mis sueños. ¡Como cuando escribí mi libro de memorias! Lo comencé contando cuando mi padre, que estuvo en la guerra del 36, me trajo un juguete y me quedó grabado. Esa es mi primera visión de la vida. Y lo que mas me afectó fue su olor. ¡Le pregunté al doctor y me dijo que la primera sensación que tenemos es el olor! Pues con ese aroma arranca mi historia.

-Hay muchos cursos de familia, algunos muy caros, pero ¿Cómo se crea una familia feliz?

-No es nada fácil la pregunta! Lo primero es que tiene que haber un equilibro económico, que también es importante. Y un equilibrio sentimental. Quiero decir, que yo quiero hacer feliz a mis hijos, pero ellos también a mí. Tiene que haber reciprocidad. No es ningún misterio. Una familia es como un barco en el que todo el mundo tiene que remar en la misma dirección.

-¿Y en el deporte?

-El físico tiene que responderte, pero además debes ser muy disciplinado. Hacer lo que te diga el entrenador. Con disciplina las cosas se suelen dar. Si dices, yo eso no lo hago, hago esto que me gusta más, no funciona. Así es casi imposible lograr los objetivos que te marcas.

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