La madera impidió que el Portus Apostoli doblegase a su bestia negra

El Unión África Ceutí se llevó la victoria en el último encuentro de la primera fase

Javaloy, en un instante del partido contra el Unión África Ceutí
Javaloy, en un instante del partido contra el Unión África Ceutí

ribeira / la voz

No hay manera de que el Noia Portus Apostoli se lleve la victoria ante el Unión África Ceutí, único rival al que no ha ganado en torneo regular. Tampoco este sábado consiguieron sumar los tres puntos los futbolistas de Marlon Velasco, que encajaron la primera derrota en el Agustín Mourís. La efectividad de los visitantes y los palos impidieron que los noieses cosecharon un triunfo merecido por lo visto sobre el parqué.

El encuentro comenzó con mucha intensidad y sin un claro dominador, aunque con el Portus Apostoli siendo el único que generaba cierto peligro. Pope probó fortuna con un disparo lejano que no encontró portería y, poco después, Cabezón tuvo que emplearse a fondo para evitar que Antonio Diz pusiera el primer tanto en el marcador de los barbanzanos. El portero del Unión también se interpuso en el camino hacia el gol de Raggiati cuando corría el minuto 7 de partido.

Antonio Diz fue el primero en estrellarse con la madera, y por partida doble. Un chut del pívot noiés pegó en un poste para pasearse por la línea de gol y topar con el otro palo de la portería defendida por Cabezón. De la ocasión clarísima de Diz se pasó al tanto de We Casas, que consiguió batir a Álex Pérez. No tardó en contestar Armando para los locales, pero, otra vez, la madera no permitió que el Portus Apostoli se estrenara en el luminoso.

Sin bajar los brazos

La bocina sonó para decretar el descanso en el Agustín Mourís y a la vuelta de vestuarios el guion siguió siendo el mismo. El Noia no flaqueaba y continuaba buscando las tablas. Una buena mano de Cabezón impidió que Lluc las fijara y no fue hasta el minuto 33 cuando Pirata, a base de fe y empuje, puso el 1-1 en el electrónico. Parecía que la maldición con el Unión se iba a romper, pero la ilusión tan solo duró 180 segundos. El tiempo que tardó Everton en anotar el segundo para los ceutíes después de un saque de banda. Cuando peor lo estaban pasando los visitantes volvieron a ponerse por delante.

Lo que podría parecer un mazazo no hizo otra cosa que dar más fuerzas a los de Velasco. No bajaron los brazos y Antonio Diz casi logra el empate picando la pelota por encima de Cabezón, pero el cuero no encontró portería. Solo quedaba arriesgar y el Noia se la jugó con Pirata como portero-jugador. No salió bien, ya que We Casas cortó un pase de Pope y, a puerta vació, firmó el segundo gol de su cuenta particular. Aún hubo tiempo para que los locales se volvieran a ver las caras con la madera. En esta ocasión repelió un cabezazo de Lluc a 30 segundos del final.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos
Tags
Comentarios

La madera impidió que el Portus Apostoli doblegase a su bestia negra