La Voz

La incidencia del covid sigue aumentando en Galicia, aunque la tendencia no sea igual en todos los municipios, lo que llevó a la Xunta a endurecer las restricciones con el objetivo de que los contagios no sigan disparados. El sector de la hostelería es uno de los más afectados por las medidas que se aplican. Sin poder trabajar de forma normal desde el inicio de la pandemia, ahora ya deberán cerrar la verja en toda la comunidad. Antes de que el presidente de la Administración autonómica, Alberto Núñez Feijoo, hiciera este anuncio ya estaba convocada para este lunes una concentración de profesionales de la hostelería en Noia.

En esta localidad ya solo podían trabajar las terrazas, al estar en situación de riesgo extremo, y la situación se vuelve cada vez más insostenible. José Manuel Martínez Godoy, presidente de la asociación Noia Histórica, colectivo que impulsó el acto, apuntaba que las reclamaciones no se dirigen a pedir ayudas para contrarrestar los cierres: «Se pide un plan a largo plazo, porque se están poniendo parches para un sector que está sufriendo como ninguno las consecuencias de la pandemia».

Un 20 % no volverá a abrir

La concentración también estaba convocada por la Asociación Hostelería Compostela y Noia en Marcha y contaba con el apoyo de los colectivos de empresarios de Outes y Muros. De la entidad compostelana y de la noiesa es miembro Sergio Fernández Dosil, quien cifró la participación entre 200 y 250 personas: «Ademais de profesionais de Noia, había outros chegados de lugares como Santiago, Milladoiro, Boiro, Outes e Porto do Son». Fernández considera que esta crisis provocará que «un 20 % dos hostaleiros noieses non volvan a abrir os seus negocios». Reclama que haya un «plan real» para un «sector afundido».

El desanimo es más que palpable entre los profesionales, como afirma Sergio: «A situación é crítica. Moitos compañeiros non se darán recuperado. Non é só un problema de establecementos, o drama xa chega ao nivel familiar». Por ello se demanda «un plan sostido no tempo, non unha axuda para un mes. Un plan de futuro para, como mínimo, tres anos». Considera que esa medida tiene que estar liderada por la Xunta, estando de acuerdo «coas diferentes Administracións».

Una de las mayores reivindicaciones de la hostelería «era nun principio que nos deixaran traballar, que sería a mellor axuda. Pero se a situación é tan problemática que se pide un esforzo tan grande aos profesionais, xa tiñan que estar ofrecendo unha alternativa de futuro e unha indemnización polo tempo que levamos pechados».

La incertidumbre genera desánimo en los profesionales

No solo la falta de ingresos mina a los profesionales de la hostelería. La incertidumbre constante que tienen que vivir es «unha lousa grande». Ahora saben que deberán cerrar sus negocios hasta, como mínimo, el 17 de febrero: «Hai poucos ánimos», asegura Sergio Fernández Dosil. «A ver que pasa unha vez se chegue a esa data, pero xa non hai ilusión nin pola Semana Santa. Sabemos que hai moitos peches por diante ata chegar a unha recuperación clara. O desánimo é grande», afirma.

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La hostelería clama en Noia por un plan que garantice su futuro