María José González: «Virán velo cando nos trague a terra»

La familia noiesa cuyo galpón se derrumbó por una antigua mina reclama una solución antes de que se venga abajo todo el alpendre

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«Virán velo cando nos trague a terra» La familia noiesa cuyo galpón se derrumbó por una antigua mina reclama una solución antes de que se venga abajo todo el alpendre.

Imagínense por un momento la típica escena gallega en la que salen un instante de su hogar a buscar leña para la chimenea en el cobertizo. Solo que cuando van a echarle la mano a un tronco se encuentran con que donde había suelo ahora hay un agujero de unos cinco metros de profundidad. Así fue como el matrimonio que conforman José Carlos Moledo y María José González descubrieron que debajo del galpón anexo a su hogar se halla el que en el pasado fue uno de los pozos de extracción de la antigua mina de wolframio llamada Carmen.

Estos hechos sucedieron la pasada Semana Santa y han tardado cuatro meses en salir a la luz, el tiempo que estos vecinos del barrio noiés de A Barquiña llevan luchando por que algún técnico de la Dirección Xeral de Minas acuda a analizar in situ la integridad de una estructura que, literalmente, tiene una esquina en el aire. Después de que el problema se abordase en el pleno de Noia -a través de una moción del PSOE- y el regidor Santiago Freire se comprometiese a agilizar los trámites con la Administración para la elaboración de estudios e informes técnicos, los afectados demandan una solución antes de que todo se venga abajo con las lluvias del próximo invierno: «Virán velo cando nos trague a terra», dicen.

Testimonios orales

Lo cierto es que desde que los afectados comenzaron a recabar información entre los mayores de A Barquiña, las piezas han comenzado a encajar en la misma medida que ha crecido el temor entre los vecinos, ya que existe el miedo a que haya una red de galerías que se extienda por todo el vecindario. Justo al lado del agujero -que llega hasta otra propiedad colindante- se halla el que creen que sería el pozo y zona de lavado del mineral. Se trata de algo más que un vago recuerdo, pues en dicho muro todavía puede verse la silueta del arco de entrada a la mina, ahora tapada con bloques.

En la finca que limita tras la de Moledo y González, la madre del primero rememoró que le habían indicado que se trataba de la localización de un edificio administrativo de la explotación minera, de la cual se conserva el perfil de una de las paredes. No obstante, la familia solo cuenta con un mapa de 1942 con los límites de las concesiones mineras Carmen, Auxiliadora y Santa Cristina, aunque los técnicos de Minas le comunicaron que le facilitarán otro plano en el que se detalla la ubicación de cada galería.

Si los datos recabados a través de los testimonios orales y el documento extraído del Arquivo do Reino de Galicia acaban siendo constatados, se confirmaría que el problema estaría amenazando a la vivienda de la vecina, un inmueble que fue adquirido recientemente para ser restaurado. Uno de los túneles cruzaría este terreno y otro se dirigiría hacia la residencia de los Moledo.

Desde los daños materiales producidos en el galpón, donde se perdieron útiles de trabajo, a problemas para conciliar el sueño. El incidente ya ha causado perjuicios a esta familia noiesa que se siente engañada por la falta de información, pero que tendrá que hacer frente a su hipoteca sin saber si están pagando por algo que se derrumbará.

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El barrio de A Barquiña se hunde Vecinos de Santa Cristina de Barro denunciaron en el pleno el derrumbe de un galpón debido a una antigua mina.
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