Un campo que no está para muchas fiestas ni para partidos

El espacio en el que se concentran los vecinos cuando hay celebraciones o actividades colectivas necesita un repaso

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Noia / La Voz

Aunque no atraigan multitudes, para las parroquias y pequeños núcleos es importante preservar sus tradiciones y sus fiestas, a pesar del esfuerzo que ello supone. Ocurre en el lugar noiés de A Ponte de San Francisco, donde cada septiembre los vecinos de vuelcan con las celebraciones en honor de Nosa Señora dos Remedios. Para ello, muy cerca de la capilla dedicada a la virgen y pegado al centro social cuentan con una pista deportiva que hace las veces de campo de las fiestas, pero que no está ni para muchas verbenas ni para partidos.

La líneas que deberían delimitar el terreno de juego no existen, pero ese sería el menor de los problemas de los chavales a la hora de jugar en vista del estado de las porterías. No solo carecen de red, de ellas cuelgan algunos cordeles de lo que un día fue la malla de debía detener el balón en caso de gol, sino que están completamente carcomidas por el óxido.

La limpieza tampoco abunda demasiado, y, sobre todo en las esquinas, se acumulan restos hojas caídas y de envoltorios y cajetillas de tabaco tirados al suelo. Alrededor de la pista deportiva la hierba crece descontrolada, y la alambrada del cierre perimetral hace aguas en distintos puntos.

Tampoco la instalación eléctrica es la mejor que cabría esperar en un espacio de uso público.

Torreta de hierro

Lo más llamativo es una enorme torreta metálica que sostiene una línea de media tensión y que obstaculiza cualquier actividad que pretenda llevarse a cabo en la explanada. De hecho, hace años que la asociación de vecinos, propietaria del terreno, batalla para que se retire la estructura. También deberían dirigir alguna queja a los responsables del alumbrado público porque una de las farolas tiene la bombilla, literalmente, colgando.

En cuanto a las competencias municipales en este espacio y a las mejoras que podría acometer el Concello, el propio alcalde, Santiago Freire, reconoce que son escasas porque la Administración solo es titular del edificio usado como local social. En la puerta, se han colocado unos sofás que, aunque están un poco rotos, parecen cómodos. Delante de la entrada hay una explanada de tierra en la que también crece la hierba, que en las esquinas alcanza ya una altura considerable. Ahí sí tiene previsto actuar el gobierno noiés, aunque el regidor matiza que es la Diputación la que tendría que hacerlo porque la carretera que bordea ese espacio es provincial. Además se ha reiterado la petición de aceras en esa zona.

Según explicó Freire, está previsto acondicionar y pavimentar esa parcela, y no se descarta colaborar con la asociación vecinal en acometer otras mejoras.

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