Iago Caamaño: «Mi guerra no son las carreras»

Asegura que su empresa es prioritaria en su vida, pero su pugna con Víctor Senra por rali de Noia y el liderato del Gallego de asfalto augura jornadas memorables


La Voz

Iago Caamaño (Culleredo, 1977) habla con la misma intensidad con la que conduce, pero en ningún caso opta por el atajo. En esta conversación reflexiona sobre su momento y sobre su deporte apenas unos días después de confirmar un notable arranque de temporada que le ha catapultado al segundo puesto del Campeonato Gallego de ralis de asfalto.

-¿Se esperaba este inicio?

-Ni sí, ni no. Siempre lo dije. Mi guerra no son las carreras, sino mi empresa. Las carreras son un modo de evasión del complicado día a día en mi empresa. Si los resultados son favorables, mejor. Si no, no me quita el sueño.

-Llegó a decir que su planificación de la temporada no dependía del dinero.

-No se puede malinterpretar eso. Por suerte, tenemos el presupuesto cubierto desde el inicio de temporada. Nuestra empresa es grande y tiene muchos proveedores implicados que son patrocinadores al mismo tiempo.

-¿De qué depende entonces?

-De que no puedo faltar a mi trabajo. Un rali del Nacional es una semana de ausencia. Ni yo ni nadie de este país va a vivir de las carreras. Como mucho, malviven algunos. Y dejan de correr y no tienen dónde caerse muertos. Ni con cinco títulos. Esta es la realidad de nuestro deporte.

-Algún empresario como usted ha incluso arriesgado su patrimonio.

-Pero yo sé cuánto, cómo y dónde. Si este año tengo una gran carga de trabajo, pues me quedo en el Gallego.

-Vaya paradoja, porque la pasión del público crece y crece.

-Es cierto que van decenas de miles de aficionados a un rali, pero ninguno paga entrada. Con todo, el automovilismo mueve mucho más que el fútbol de élite y genera mucho más gasto colateral (hoteles, comidas...). Yo me pregunto: Si genera dinero ¿por qué el piloto no vive de esto? ¿Por qué cada año el pueblo de A Coruña paga el estadio de Riazor? ¿Cuántos de esos millones invertidos han repercutido en el propio pueblo? ¿Por qué no se ayuda de igual manera a los ralis? Es un despropósito. El campeón de España se lleva cero euros de premio.

-¿Por qué continúa corriendo?

-Por la pasión de competir. El piloto competitivo quiere ganar a todo: al parchís, a las chapas, a los ralis...

-¿Y qué pasa cuando no se gana?

-Yo, por ejemplo, voy objetivo a objetivo, sueño a sueño. Primero fue correr, luego ganar una carrera, después un campeonato... La siguiente meta será otro sueño. Pero nunca hay que subir escalones de dos en dos.

-Últimamente se ha hablado mucho de reglamentos, descalificaciones, recursos... ¿Cree que menoscaba la credibilidad del automovilismo?

-Los reglamentos tendrían que ser claros y firmes. Deberían durar al menos cuatro temporadas y cuando faltasen dos para el posible cambio o modificación del mismo, hacer un comunicado, avisando, para que todos supiesen si su coche seguirá siendo competitivo y poder preparar su siguiente proyecto con el cambio de reglamento.

-¿Evitaría eso las sanciones?

-Me parece un poco fuerte que si un vehículo pasa las verificaciones previas, de repente al terminar la carrera esté tan mal como para excluir a un equipo que se lo ha jugado todo y ha gastado ya el total del coste de un rali. Debe buscarse en los despachos una solución a esas descalificaciones y sancionar al fabricante si se demuestra picaresca.

-Si el reglamento es claro, no habría lugar a estas situaciones.

-Efectivamente. Todo retorna al reglamento. Tiene tantas lagunas, que en ocasiones son utilizadas por los más próximos al ente directivo. El reglamento debe ser igual para todos. Las federaciones deben preocuparse 110 % de que se cumpla a rajatabla y no que los payasos del circo, los que lo financian y dan el espectáculo, los pilotos, se tengan que enfrentar entre ellos acusándolos de posibles irregularidades.

«Los rivales me han obligado a crecer muy rápido»

Pablo Gómez Cundíns

El cullerdense dejó buenas sensaciones en A Coruña, solo un error en el Cocido le privó de confirmarlas y en Noia se llevó la victoria.

-¿Cuál fue la clave?

-Que corrimos como leones y no cometimos errores. Puede que acertásemos con los neumáticos, pero no fue solo eso. Hay que saber leer las carreras, saber lo que toca en cada tramo. No todo es correr como un poseso.

-¿Cómo analiza su progresión?

-He llegado en un buen momento a los ralis, con un gran nivel y grandes rivales en activo. Víctor Senra, Alberto Meira, Iván Ares... todos tienen una trayectoria amplia y brillante. Cuanto más nivel tienen tus rivales, más progresas. Pero yo solo he ganado una batalla. Hay que analizar por qué no has ganado las otras.

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