La sequía y las altas temperaturas amenazan la producción marisquera

Ana Gerpe Varela
A. Gerpe RIBEIRA / LA VOZ

NOIA

MARCOS CREO

La salinidad del agua va en aumento y favorece la proliferación de depredadores

07 oct 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

«Este tempo non lle beneficia ao marisco, non é normal», indica el patrón mayor de Noia, Santiago Cruz, al término de una intensa jornada en la que cuatro buceadores de la cofradía dedicados a la navaja se sumergieron esta vez en las concesiones del pósito para liberar al bivalvo de un voraz depredador: la estrella de mar. Explica Santiago Cruz que, debido a la falta de lluvias, estos equinodermos abandonan el canal que está junto a los bancos marisqueros para buscar alimento y los berberechos son uno de sus platos preferidos. Es un ejemplo de los efectos negativos de la ausencia de precipitaciones que, junto a las altas temperaturas, amenazan la producción marisquera, como constatan los patrones mayores del área barbanzana.

El dirigente de la entidad pobrense, Juan Miguel Iglesias, comenta que al reducirse la cantidad de fitoplancton en el agua, el desarrollo del bivalvo merma de forma considerable. De hecho, señala que en los bancos que administra el pósito han detectado un importante descenso de la producción, que sitúa próximo al 50 %.

El equilibrio

El marisco, principalmente especies como el berberecho, necesita que exista un equilibrio entre la cantidad de agua dulce y salada para crecer y estar en óptimas condiciones. En el caso de A Pobra, Juan Miguel Iglesias manifiesta que para sus concesiones son fundamentales los aportes procedentes de los ríos San Antonio, Pedras y, en menor medida, del de Coroño.