Las bicicletas de préstamo de Noia hacen aguas


Noia / La Voz

En la primavera del 2011, en Lousame, Noia y Porto do Son se puso en marcha un servicio de préstamo de bicicletas que se dio en llamar Bicidadáns. Dos años después, al menos en el caso noiés, la novedosa prestación hace aguas y algunos de los vehículos que en veranos anteriores usaron vecinos y visitantes están abandonados a la intemperie.

Ayer mismo, en uno de los puntos de recogida que se instalaron en su día en la villa, dos bicicletas permanecían inmóviles bajo la lluvia, y su estado -con ruedas destartaladas y cestos llenos de basura- y el óxido que comienza a aparecer en sillines y ruedas evidenciaba que hacía tiempo que nadie las tocaba, al menos para subirse en ellas o realizar tareas de mantenimiento.

En otro punto de recogida había también una bicicleta en similares condiciones, mientras que el resto se supone que permanecen almacenadas en algún lugar a la espera de que se contrate a una nueva empresa para el mantenimiento del servicio, una cuestión sobre la que por ahora no hay novedades.

Aunque inicialmente el servicio era algo así como mancomunado, en vista de que ni Lousame ni Noia avanzaban para contratar a una firma que se ocupase del mantenimiento, en Porto do Son ya están cerrando el acuerdo con una empresa especializada para que ponga a punto las bicicletas para el verano: «En setembro gardarémolas de novo, senón arruínanse».

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