Las lonjas de Barbanza se desinflaron en agosto por la escasez de pulpo y sardina

La facturación cayó cerca de dos millones de euros en las diez rulas de Barbanza


ribeira / la voz

El mes de agosto no fue nada bueno para los marineros y mariscadores de Barbanza. O eso al menos es lo que se desprende de los datos de las diez lonjas que subastan sus capturas en la zona. Los profesionales del mar no le echan la culpa al coronavirus. Según los datos de la página Pescagalicia -perteneciente a la Consellería do Mar- en las rulas de Rianxo, A Pobra, Cabo de Cruz, Ribeira, Aguiño, Porto do Son, Portosín, Noia, Muros y Lira, el mes pasado se pusieron a la venta 4.446 toneladas de pescados y mariscos, cuando en el mismo período del año anterior la cifra superó las 4.780. Se trata de la cantidad más baja de los últimos cinco años.

En los recintos más importantes de la comarca como son Ribeira, Portosín o Muros achacan esta situación a la caída de capturas de especies tan significativas en la época estival como el pulpo y la sardina, ya que prácticamente desaparecieron en las últimas semanas.

Tanto la lonja de Santa Uxía como la portosinense han visto como en sus estadísticas la sardina casi ni existió en agosto. Sin embargo, en los mercados se puede adquirir esta especie, aunque los cerqueros de la comarca, y de Galicia, no pueden cogerla porque agotaron el cupo a mediados del mes de julio.

El portavoz de la Agrupación de Cerqueiros de Galicia, José Blanco, señaló que esa situación les causó un grave contratiempo porque «quedamos sen ela durante todo o verán, ademais nunha época que ten moita saída. A pesar de que non houbo romarías», subrayó.

Los armadores se vieron obligados a comprar algunos topes a embarcaciones andaluzas «para poder traballar algo», explicó Blanco. Por otra parte, la flota del cerco también estuvo forzada a salir a faenar a otras zonas más al norte, ya que apareció anchoa en el Cantábrico, lo que hizo que descargaran en otros puertos.

En términos similares se pronunció el gerente de la lonja de Ribeira, Fernando Carreira. En este sentido, indicó que el mes pasado la mayor parte de la flota del cerco estuvo por la zona de A Coruña y alijaba sus capturas en la capital herculina.

Cefalópodo

Pero lo que más llama la atención de las últimas semanas es la escasez de pulpo en las lonjas de Ribeira, Muros y Porto do Son. El mes pasado se contabilizaron en todas ellas 6.500 kilos, cuando en el mismo período del año pasado pasaron por las rulas barbanzanas más de 62 toneladas.

Fernando Carreira destacó que la escasez de cefalópodo se ha notado mucho y más aún cuando el precio medio es de casi unos diez euros el kilogramo, pero el problema es que «practicamente desapareceu do mar». El mes pasado se contabilizaron poco más de cinco toneladas en Santa Uxía, una cantidad irrisoria si se compara con otros años.

La facturación en las diez lonjas barbanzanas también se resintió al haber menos mercancía. El mes pasado superó los seis millones de euros, mientras que en el mismo período del año anterior fue de casi ocho.

El representante de la lonja ribeirense comentó que el marisco que pasó por sus instalaciones «tivo un bo prezo, pois aguantouse bastante ben cando se pensaba que non ía ter tanta saída debido á pandemia». Eso sí, la escasez de pulpo y sardina ha sido determinante en un mes de agosto para olvidar.

Emilio Queiruga, patrón de Porto do Son: «O bocarte trouxo ao noso porto embarcacións vascas e santanderinas»

La única lonja barbanzana que vio como mejoraron sus resultados con respecto al año pasado fue la de Porto do Son. Además, con unas cifras espectaculares. Mientras en agosto del 2019 pasaron por el recinto de ventas un total de 106 toneladas de pescado, el mes pasado superaron las 635. El patrón mayor, Emilio Queiruga, se mostró muy contento por esta situación, aunque la achaca a la aparición de un banco de anchoa en las últimas semanas. «O bocarte trouxo ao noso porto embarcacións vascas e santanderinas que descargaron aquí», explica.

Pero el buen momento del cerco tiene su lado opuesto en el pulpo. El dirigente comentó que «practicamente desapareceu das nosas augas. A xente xa non vai a el e cambiou de arte porque non merece a pena». A pesar de esta circunstancia, el dirigente es optimista y según el colectivo, «isto pasou tamén no 2013, pero despois no mes de outubro volveu a aparecer».

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