La importación de pulpo americano provoca la caída de los precios

Los mercados ya se abastecen con producto procedente de Chile, Venezuela o México


ribeira / la voz

«Xa non é o que era dende hai uns dous anos». Así se expresaba un marinero para hablar sobre la caída del precio del pulpo en los últimos meses. Y es que esta especie vivió momentos de gloria alcanzando una cotización inimaginable, que provocó que un bocado de cefalópodo procedente de las costas gallegas se convirtiese en el caviar de las rías. Pero mientras el sector pulpeiro se frotaba las manos y los compradores se las llevaban a la cabeza, llegó el golpetazo de repente. La excelente trayectoria del producto duró tan solo un abrir y cerrar de ojos cuando el más caro superó los 17 euros el kilo. El sector considera que la situación dio un giro de 180 grados al entrar más pulpo de importación procedente de nuevos países, y también al aumento de los barcos que cambiaron para el arte de la pesca con nasa.

Fuentes de la cofradía de Muros indican que no era normal la cotización de esta especie en la lonja de la localidad. Achacan esta situación a que no había mercancía suficiente en los caladeros tradicionales de los que se abastece el mercado español, como los de Marruecos y Mauritana. Cuando se restableció su comercialización desde África, «a cousa xa cambiou».

Además, desde el pósito muradano comentan que en los últimos tiempos aumentó la presencia de barcos en la zona porque «cos outros aparellos estaban tendo problemas, xa que a Administración puxo topes semanais para algún peixe como a raia ou a xarda e moitos optaron por ir ao polbo para non complicarse a vida».

El patrón mayor de Ribeira, José Antonio Pérez, apunta a que los precios y la escasez de producto provocó que los comercializadores pusiesen sus ojos en otras latitudes. Al haber problemas de abastecimiento de Marruecos y Mauritania, se importó cefalópodo desde el otro lado del Atlántico, siendo Venezuela, México o Chile sus principales lugares de procedencia.

Más producto

La cantidad de pulpo que pasó por las lonjas barbanzanas el año pasado viene a corroborar las explicaciones de las cofradías más importantes en lo que a su comercialización se refiere, Ribeira y Muros. El pasado ejercicio, en las rulas de Barbanza se vendieron 677 toneladas, mientras que en el 2018 los datos que arroja la plataforma Pescagalicia, de la Consellería do Mar, son 525.

Pero lo que llama la atención de esta diferencia, según algunas fuentes, es que la facturación fue prácticamente la misma en los dos ejercicios. El año pasado las ventas de esta especie dejaron en las lonjas de la comarca 5.232.104 euros, mientras que en el 2018, habiendo una tonelada y media menos, hubo más dinero, 5.272.528 euros.

El marinero sonense Pablo García destaca que ahora también viene mucho producto de fuera, lo que provoca que se sature el mercado y la cotización baje. Eso sí, «nós temos calidade e iso hai que pagalo».

«Este ano non somos capaces de coller os topes establecidos nin de lonxe»

Manuel Cervera, armador

El armador sonense Manuel Cervera lleva muchos años dedicándose a la pesca del pulpo. Conoce al dedillo este sector y reconoce que en la actualidad esta pesquería no está pasando por su mejor momento. «Non era normal o prezo que tiña hai dous anos, pero agora parece que se estabilizou á baixa». El profesional señala que la importación también se está notando y más aún recientemente, pues «acaba de abrir o caladoiro de Marrocos».

Cervera comenta que la actual campaña es muy irregular. En este sentido, explica: «Este non está sendo ano de polbo, apenas hai». Otra cuestión que está influyendo en la escasez del recurso, «é que dende o mes de outubro o tempo non acompañou, pois tan só puidemos ir unha semana enteira a traballar. Está habendo poucas capturas e o prezo non acompaña». El marinero insiste en que «este ano non somos capaces de coller os topes establecidos nin de lonxe».

Alfiler (Sálvora-Opinión)

Era una locura el precio del pulpo hace unos dos años. Incluso televisiones estatales acudían a Galicia para hacer reportajes y comprobar lo que estaba pasando, pues en Madrid o Barcelona este producto se había convertido en objeto de deseo y una tapita costaba como un buen puñado de percebes. Mas la burbuja se desinfló porque llegó un alfiler procedente del otro lado del Atlántico que puso a los marineros con los pies en la tierra.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
5 votos
Comentarios

La importación de pulpo americano provoca la caída de los precios