«O importante é que aguante o prezo, cantidade xa sabemos que non hai»


carballo / la voz

«Con que os resultados sexan similares aos da tempada pasada dámonos por satisfeitos». Así hablaba ayer el patrón mayor de Laxe, Manuel Villar, horas después del inicio de la campaña del pulpo. No se atreve a hacer una predicción sobre el devenir de los próximos meses, pero si esta campaña se asemeja en algo a la anterior las cantidades no serán demasiado generosas. «Houbo moi pouco polbo. Entre iso e o mal tempo non foi unha tempada de moita abundancia», detalla el patrón de Malpica, Pedro Pérez.

A unos 9 euros el kilo se mantuvo, de media, en el anterior período de capturas: «Non foi un mal prezo. Segundo se comentou hoxe [por ayer], nestes primeiros días podería andar o polbo grande, o de tres quilos, a uns 10 euros; e o máis pequeno, entre 5 e 6 euros. Baixou algo respecto ao ano pasado, pero tampouco se lle pode facer moito caso ás tarifas dos primeiros días. Non son representativas e poden subir ou baixar ata varios euros dun día para o outro», desgrana el laxense Manuel Villar. Hasta que lleguen los meses de otoño, sin embargo, no se alcanzará el clímax de la campaña, pues es entre septiembre y marzo cuando el pulpo se encuentra en mayor abundancia. «O bo é que ao abrir tamén a nécora pode compensarse unha cousa coa outra, porque despois de abrir a veda acostuma a haber moita cantidade», detalla Villar.

Entre las cofradías de Laxe y Malpica, de las más potentes de la Costa da Morte en la captura del cefalópodo, salieron ayer a largar una docena de embarcaciones. Entre ellas la de Jesús Manuel Villar Blanco, que lanzó al mar unas 600 nasas junto a los otros tres marineros que componen su tripulación. «Mañá [por hoy] iremos recoller, pese a que non dan moi bo tempo. Ao mellor saímos nós sós, pero sairemos», relata el patrón, al que acompañan otros tres marineros: «Cantidade xa sabemos que non vai haber, porque non estamos no tempo, pero o importante é que aguante o prezo». «A tempada sairá, pero a base de moito traballo», añade el malpicán, que ya tiene a algún marinero «fastidiado das costas».

«Pinta mal», dicen en Bueu

«Foi frouxiña a cousa». Esa «cousa» no es otra que el arranque de la campaña del pulpo después de 45 días de veda. En Bueu, una de las capitales gallegas que se ha hecho un nombre en la venta de cefalópodo, casi ningún barco logró el cupo, de 30 kilos por embarcación y 30 más por tripulante, explica José Manuel Rosas, patrón mayor de Bueu.

Claro que es el primer día, que no es indicativo, que las cosas pueden cambiar... «Pero non pinta nada ben», dice Rosas. «Non sei, ao mellor isto estabilízase e non inverno, que é a mellor época, teño que tragar o que digo», indica. Lo malo es que, sobre la campaña del pulpo, el patrón mayor rara vez se equivoca. Aunque, esta vez, casi lo preferiría.

Ni cantidad ni precio. El cefalópodo grande «tivo unha baixada significativa». Se vendió a 8 euros, cuando antes de la veda se dispensaba a 10. Por eso, en lugar de la subasta semanal que se hace en la lonja se ha fijado el precio para ayer y hoy será otro día, por eso de no dar chance a la especulación.

En Ribeira, otra de las capitales, no se aprecia ese pesimismo. En la lonja aseguran que los 50 barcos que salieron ayer quedaron medianamente satisfechos con las capturas, en tanto esperaban el resultado de la subasta. Una puja que en Muros siguió la tónica de Bueu: el pulpo grande se pagó a 8,75 euros el kilo, pero el pequeño, el que más abundó, se paró a 5,75. Por si fuera poco, en esa zona el viento no facilitó la pesca.

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«O importante é que aguante o prezo, cantidade xa sabemos que non hai»