La Xunta tutela a un centenar de vecinos en situación de desamparo

La Funga es la responsable de su cuidado y, en muchos casos, de gestionar sus bienes


ribeira / la voz

Hay muchas veces en las que una familia no puede hacerse cargo de un pariente, mayor de edad, que por determinadas circunstancias es incapaz de valerse por sí mismo o de gestionar su patrimonio y sus ingresos. En estos casos, el asunto acaba siempre en manos de los jueces, que son los que determinan el grado de incapacidad de esta persona, que pasa a estar bajo la tutela de la Xunta a través de la Fundación Pública Galega para a Tutela de Persoas Adultas (Funga). Cerca de un centenar de barbanzanos dependen en la actualidad de esta entidad pública, después de que los magistrados constataran que se encuentran en una situación de desamparo.

Los juzgados noieses fueron los que más actividad tuvieron en este sentido, con un total de 37 casos relacionados con vecinos de los municipios sonense, lousamiano y noiés; seguidos de los de Ribeira, con 24 afectados, mientras que fueron 17 las incapacitaciones dictadas por los jueces de Muros. A todas ellas hay que sumar una más de Rianxo que se resolvió en las salas judiciales de Padrón.

Servicios sociales

En la mayor parte de las ocasiones, el proceso judicial para lograr la incapacitación de una persona parte del propio seno familiar, aunque la petición también puede llegar desde el entorno donde reside este vecino, así como de los servicios sociales de los concellos o de los especialistas de atención primaria. Son ellos los que ponen en conocimiento de la Fiscalía todo el asunto y, después de encargar una serie de pruebas y exámenes, es finalmente el juez el que dicta una resolución, que varía mucho en función de las limitaciones del afectado.

Juan José Couce, director general de la Funga, apuntó que es un «proceso totalmente garantista, puesto que se trata de modificar la capacidad de obrar de una persona y nosotros debemos de velar porque no se vulneren ninguno de sus derechos». Una vez que el juez dicta su resolución, la Funga puede pasar a realizar distintas funciones, que normalmente se resumen en curatelas o tutelas.

En el primer caso, pueden ser de tipo sanitario, económico o patrimonial. «Lo único que hacemos nosotros es acompañar las decisiones de la persona en determinados aspectos que nos acota el juzgado. Es decir, nos encomienda la supervisión de que cumpla con todos los tratamientos médicos que tiene prescritos, o de que le demos una asignación económica semanal o mensual de acuerdo a sus gastos», apuntó Couce.

Sin embargo, la tutela suele ser la opción elegida por los jueces en la mayoría de los casos, es una medida más restrictiva que hace que el personal de la Funga se encargue de decidir en todos los aspectos de la vida de la persona, desde los sanitarios a los económicos, y tanto si esta sigue viviendo en su casa como si está internada en una residencia.

37

Juzgados de Noia

Vecinos incapacitados en las localidades noiesa, sonense y lousamiana.

24

Juzgados de Ribeira

Casos procedentes de los municipios pobrense, boirense y ribeirense.

17

Juzgados Muros

Engloba los expedientes de Carnota, Mazaricos, Muros y Outes.

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