El callejero se olvida de las mujeres

La mitad de los concellos de la comarca tienen una sola vía con nombre femenino y Lousame, ninguna

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alvite sande
ribeira / la voz

Las calles de la comarca hablan en masculino. Da igual el municipio. Se pueden cruzar barrios enteros sin encontrar ninguna vía con nombre de mujer. De hecho, solamente existen 22 vías en los 11 concellos barbanzanos que luzcan placas en las que las protagonistas sean ellas.

El caso más sangrante está en Lousame, donde están totalmente desterradas del callejero, pero la situación no está mejor en Porto do Son, Carnota, Muros, Outes, Mazaricos y Boiro. En estas seis localidades solamente tienen una vía con nombre femenino, y en las cuatro primeras coinciden en homenajear a la reina de las letras gallegas: Rosalía de Castro. La poeta María Mariño es la única mujer que aparece reflejada en el callejero boirense, mientras que en el mazaricano la privilegiada fue Dolores González Jurjo, una vecina que realizó una importante donación al Concello.

En Rianxo y Noia también es residual la presencia femenina en el callejero, y aunque en ambos hay una vía dedicada a la autora de Adiós ríos, adiós fontes, solo la acompañan María Ana Mogas, en el caso rianxeiro; y María Mariño y Xosefa Armero Millares (una vecina que reconvirtió su casa en un covento-colegio), en el noiés.

Los municipios con más presencia femenina son Ribeira y A Pobra, aunque la situación tampoco es para tirar bombas, porque apenas hay cinco y seis calles, respectivamente, con nombre de mujer. En la capital barbanzana se puede pasear por las vías Xohana Torres, Rosalía de Castro, Clara Campoamor, Concepción Arenal y Emilia Pardo Bazán. Además, aunque no es un nombre femenino propiamente dicho, también existe una plaza dedicada a las Heroínas de Sálvora (Cipriana Crujeiras, Josefa Parada, Cipriana Oujo y María Fernández), con el que también se ha bautizado un centro educativo. Por su parte, el municipio pobrense incluye en su callejero a Maruja Mallo, Luz Pozo Garza, María Mariño, Rosalía de Castro, Francisca Herrera Garrido y Profesora Carme Rodríguez.

Cambios en marcha

La corporación boirense ha sido la última en dar un paso adelante para intentar cambiar esta situación y, a propuesta de Boiro Novo, hace unos meses se aprobó por unanimidad una moción para promover que las nuevas calles sean bautizadas con nombre de mujer. La iniciativa de llevar referentes femeninos al callejero también pone otra condición, y es que se dé prioridad a las vecinas del municipio que hayan destacado especialmente por su contribución a mejorar la situación de Boiro.

Aunque el callejero tenga un poco olvidadas a las mujeres, se ha hecho un pequeño esfuerzo para que determinados inmuebles públicos sí homenajeen a barbanzanas que dejaron su huella en la historia de la comarca. Existen numerosos ejemplos, como en A Pobra, donde la casa de cultura lleva el nombre de Raquel Fernández Soler, la propietaria del edificio y de los terrenos en los que se ubica este servicio municipal, mientras que el colegio de Cadreche fue bautizado como Pilar Maestú, una situación que también se repite en el CEIP rianxeiro Ana María Diéguez o el María Assumpta de Noia. Lousame también dedicó un polideportivo a Pilar Barreiro Senra, y el club de jubilados lleva el nombre de la antigua secretaria de la entidad Josefa Romero.

Aunque solamente 22 calles en toda la comarca barbanzana luzcan en sus placas el nombre de una mujer, hay varias vías que hacen referencia a determinadas santas. En el callejero noiés tienen cabida Nuestra Señora da Axuda o Santa Cristina, en el muradano se puede encontrar a Santa Rosa, Santa Mariña y Aurora, entre otros.

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