Julio Abalde ensalza en Carnota el valor de los hórreos como patrimonio inmaterial

La Voz

CARNOTA

Juan Manuel Saborido, Mercedes Noceda y Julio Abalde junto al gran hórreo de Carnota
Juan Manuel Saborido, Mercedes Noceda y Julio Abalde junto al gran hórreo de Carnota

El subdelegado del Gobierno subrayó que la nueva protección refuerza la identidad colectiva y la memoria de la comunidad

04 may 2026 . Actualizado a las 14:41 h.

El subdelegado del Gobierno en A Coruña, Julio Abalde, visitó este lunes el hórreo de Carnota para poner en valor uno de los principales símbolos del patrimonio popular gallego. El encuentro, en el que estuvo acompañado por el alcalde, Juan Manuel Saborido, y la concejala de Servicios Sociales, María Mercedes Noceda, se produce tras la declaración de los hórreos del norte de la península ibérica como Manifestación Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial por parte del Consejo de Ministros.

Abalde señaló que este reconocimiento, aprobado mediante Real Decreto, permite proteger no solo las construcciones físicas, sino también los conocimientos y vínculos emocionales que las rodean. Según explicó el subdelegado, «os hórreos forman parte da nosa memoria colectiva e representan a unión entre tradición, territorio e comunidade». En este sentido, destacó que la declaración gubernamental busca preservar los usos sociales de estas estructuras como vehículos de transmisión cultural.

El hórreo de Carnota, construido en 1768 y ampliado en 1783, es uno de los mayores exponentes de su tipo en Galicia. Con 34,76 metros de longitud y sustentado sobre 22 pares de pies, la edificación es Monumento Nacional y atrae anualmente a miles de visitantes.

Durante la visita, se recordó que el municipio carnotano cuenta con un inventario de aproximadamente 900 hórreos, entre los que destaca también el de Lira. Esta densidad de construcciones refleja la profunda vinculación del territorio con la arquitectura tradicional y la cultura agraria.

Julio Abalde recordó que, aunque estas piezas nacieron para conservar las cosechas, hoy representan «un legado vivo que conecta xeracións e reforza a identidade local e galega». El subdelegado concluyó su intervención asegurando que la preservación de estas estructuras, que cuentan con el compromiso de vecinos y administraciones, es fundamental para entender la historia y el futuro de la comunidad.