El Domingo de Pascua coronó una Semana Santa de fervor religioso en Barbanza

Ana Lorenzo Fernández
Ana Lorenzo RIBEIRA / LA VOZ

CARNOTA

Centenares de personas participaron en las procesiones del Cristo Resucitado

06 abr 2026 . Actualizado a las 15:55 h.

«Facía tempo que non había tanta xente na Semana Santa de Muros». Pero no solo fue en esta localidad, sino que todas las hermandades de Barbanza destacaron que este año el buen tiempo ayudó a que un abarrote de fieles siguiesen todas las procesiones, especialmente las del Viernes Santo y las que tuvieron lugar este Domingo de Pascua.

La de La Palomita de Muros siempre suele atraer a un gran número de devotos que quieren ver en directo la escenificación del ángel —en este caso fue una niña— anunciándole a la Virgen que Cristo ha resucitado mientras alzan el vuelo un grupo de palomas. Además de estas dos figuras, en la procesión también salieron las imágenes de San Pedro, San Juan y la Magdalena.

En el desfile de Noia tampoco cabía un alfiler, y el párroco, José Ortoño, confesó que la celebración de este Domingo de Pascua, «fue la mejor coronación a una Semana Santa espectacular». Como todos los años, cada una de las cuatro cofradías noiesas portó una talla —Magdalena, Cristo Resucitado, San Juan y la Virgen— y se fueron encontrando en cada bocacalle.

La plaza de España de O Porto do Son volvió a convertirse en escenario del encuentro entre Jesús —cuya imagen salió de la capilla de A Atalaia—, y su madre, que fue llevada a hombros por una decena de mujeres con hábitos oscuros, al igual que el manto de la Virgen y del que se despojó al encontrarse con Cristo Resucitado, uno de los momentos más emotivos, y que en esta ocasión pudo presenciar en directo la conselleira de Política Social, Fabiola García.

 Tambores y campanas

Algo similar ocurrió delante de la iglesia de Santa Columba en Rianxo. De allí salió la imagen de Jesús, mientras el párroco, Marcelino Sánchez, gritaba tres veces: «¡Viva Cristo Resucitado!». En ese momento comenzaron a retumbar los tambores de la Irmandade da Paixón de Cristo y las campanas, que anunciaban el encuentro con la Virgen.

También en A Pobra se celebró la procesión del Domingo de Pascua, que salió, una vez terminada la misa, de la iglesia de Santa María A Antiga do Caramiñal. Numerosas personas acompañaron el desfile que recorrió el casco histórico con la figura del Cristo Resucitado.