La lluvia aguó el día en el que Boiro luce su cara «vintage»

María Xosé Blanco Giráldez
m. x. blanco RIBEIRA / LA VOZ

BOIRO

Las actuaciones constituyeron el punto fuerte del programa que animó el mercado artesanal

03 may 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Hubo vecinos y forasteros, muchos, que se lo pasaron en grande, pero el Maio Vintage de Boiro quedó deslucido por los chaparrones que se sucedieron a lo largo de la jornada. El sábado amaneció con nubarrones y ello provocó que algunos vendedores ya no llegaran a instalar sus puestos en la localidad, mientras que otros levaron anclas a primera hora de la tarde, cuando vieron que la situación meteorológica, lejos de mejorar, empeoraba por momentos.

Pese a ello, quienes decidieron ponerle buena cara al mal tiempo encontraron en la villa diversión y una gran variedad de productos para darse un capricho. Acapararon miradas, como es habitual en este tipo de citas, los puestos dedicados a la venta de joyas, pero también era posible encontrar en el mercado un buen número de artículos personalizados, como las camisetas de Anabel Nikolai Deira, una artista local ante cuyas obras son pocos los que se resisten a parar.

Imposible también pasar de largo ante las mesas llenas de piezas realizadas con madera, corcho, cuero, tela, hilo... y paja. En la cita de Boiro tuvieron su hueco los tradicionales sancosmeiros de Outes, que se presentaron tanto en forma de singulares sombreros como de originales pendientes y broches.

Para reponer fuerzas, en el mismo lugar o al llegar a casa, varios puestos ofrecían alimentos, desde embutidos y quesos hasta unos dulces artesanales llegados desde Noia en los que volvía a cobrar protagonismo el sancosmeiro, en este caso para darle forma a unas galletas.

Como la cita que es pensada para dar la bienvenida a la primavera, los maios, en forma de ramas de xesta, lucieron en todos los puestos y también se habilitó una estructura a modo de gran árbol que los visitantes fueron decorando.

La animación, el punto fuerte

El alma de la fiesta fue el programa de conciertos y actuaciones que se desarrolló de forma paralela al mercado. A partir de la sesión vermú que amenizaron el Coro Cores y DJ Gafapasta, las actuaciones no cesaron. La tarde arrancó con el taller de baile de Luizinho Astral, para continuar con un bingo musical a cargo de Marga Loureda. Por su parte, Peter Punk y Jara Ortiz se encargaron de mantener entretenidos a los más pequeños. El momento culminante llegó cuando entró en acción DJ Matrek. Tras su actuación, la fiesta siguió para muchos en los locales hosteleros de la localidad, prolongándose incluso hasta la madrugada.

Como dato curioso, señalar que cada año son más las personas que acuden al Maio Vintage boirense luciendo atuendos y complementos acordes co la temática retro.