La magia de Oriente se apoderó de las calles de Barbanza

Sara Pardo
Sara Pardo RIBEIRA / LA VOZ

BOIRO

Los Reyes Magos recorrieron cada rincón de la comarca con sus llamativas carrozas, repartiendo chucherías e ilusión en una jornada multitudinaria

06 ene 2026 . Actualizado a las 00:54 h.

Barbanza se volcó con la visita real en una jornada donde las ganas de fiesta fueron protagonistas. Las calles se convirtieron en un hervidero de gente de todas las edades que esperaba con ilusión a Sus Majestades, en un día donde el tiempo permitió que el plan luciera en todo su esplendor.

Por la mañana, los Magos de Oriente llegaron a Ribeira a bordo de un llamativo autobús rojo de los años 50. Con esta curiosa estampa, que no dejó indiferente a niños ni mayores, visitaron las parroquias y el hospital antes de la cita en el casco urbano.

Como ya es tradición, hicieron su aparición por mar en dornas y, tras el desembarco, los fuegos artificiales dieron el pistoletazo de salida a una cabalgata que repartió dos toneladas de caramelos y más de mil bolas con sorpresa. También se sortearon once obsequios, uno por parroquia y tres en la recepción real. El recorrido terminó en la plaza del Concello con música y animación, el discurso de los Reyes y su visita al belén viviente de la asociación Alfaia.

En descapotable

La magia madrugó en A Pobra, donde los Reyes cambiaron los camellos por descapotables para recorrer las parroquias y visitar la residencia de mayores. Por la tarde, la comitiva partió del muelle comercial escoltada por música y animación. Cruzó el pueblo repartiendo caramelos, hasta llegar al pabellón de la calle Venecia, donde se celebró una fiesta con ofrenda al Niño Jesús, discurso real y reparto de roscón, animada por un DJ.

En Boiro, la comitiva formada por ocho carrozas y grupos musicales que las acompañaban partió desde A Magdalena hasta la plaza de Galicia, donde tuvo lugar la recepción oficial. Allí se vivió el punto álgido de la tarde con una gran fiesta que incluyó una chocolatada y el ritmo de DJ Matrek. Tras este encuentro, Sus Majestades regresaron a Escarabote para finalizar su periplo en Agramuíña.

Fieles a la tradición marinera, los Magos de Oriente arribaron al puerto de la villa de Castelao a bordo de un barco bateeiro. Tras el desembarco, Sus Majestades subieron a sus flamantes carrozas para poner rumbo al pabellón municipal, donde aguardaba el belén viviente. En el desfile, además de los carruajes reales, destacaron dos vehículos engalanados con motivos marineros que reforzaron el vínculo de la comitiva con el mar.

En Muros, la asociación Fouleada organizó un despliegue que partió a las 17:00 horas desde Laxeiras con destino a O Curro da Praza. Junto a las carrozas reales, integraron la comitiva un nutrido grupo de pajes, pastores y guardias. Sin embargo, el sello distintivo de esta cabalgata volvió a ser la presencia de los romanos a caballo, que custodiaron a los monarcas aportando una estampa única al desfile muradano. El recorrido culminó ante el tradicional belén viviente instalado en la plaza, donde tuvo lugar la recepción real y una merienda que puso el broche final a la jornada.

Sensibilidad social

La sensibilidad social marcó la recepción matinal en Noia, donde más de 160 niños TEA disfrutaron de un acto adaptado organizado por el Concello junto a Barbantea y Alquinoia. Por la tarde, siete grandes carrozas recorrieron el casco urbano apoyadas por los jinetes de la asociación caballar San Marcos y los embragues del motoclub local.

En Lousame disfrutaron de una jornada que comenzó por la mañana con la bienvenida a los Reyes en la casa de la cultura, decorada para la ocasión. Allí, más de 120 niños pudieron confiarles sus deseos y fueron agasajados con bolsas de chucherías. Además, se habilitó por primera vez un horario sin música y con luz tenue, facilitando la asistencia de niños con necesidades especiales.

En esta misma línea de compromiso social, gran parte de los concellos realizaron sus cabalgatas pensando en los pequeños con necesidades especiales o trastorno del espectro autista. Así, municipios como A Pobra, Boiro o Ribeira plantearon tramos específicos del recorrido libres de ruidos y luces, asegurando que todos los niños y niñas pudieran disfrutar por igual, y en un entorno amigable, de esta jornada tan especial.

En Porto do Son, la actividad fue frenética desde primera hora. Sus Majestades recorrieron el municipio acomodados en sus brillantes tronos sobre una carroza real que visitó todas las parroquias. Los monarcas también saludaron a los más mayores en el centro de día. Finalmente, la fachada marítima acogió la gran cabalgata por la tarde.

Durante la mañana, el pabellón de Serra de Outes fue escenario de la recepción real. Ya por la tarde, la ilusión se trasladó a la calle con la celebración de la cabalgata, que partió del mismo edificio y siguió su recorrido hasta la plaza de Galicia, donde una gran chocolatada para niños y adultos puso el punto final a la visita.

Gran tractorada

En Mazaricos, la tradición se adaptó a la identidad del municipio con una gran tractorada. Melchor, Gaspar y Baltasar realizaron su entrada triunfal a bordo de tractores, recorriendo las calles de A Picota. El punto de origen y llegada fue el recinto ferial, donde se celebró una gran fiesta con chocolatada y obsequios para cada niño.

La magia en Carnota llegó a bordo de un tren real con el que los Reyes Magos recorrieron el municipio tras ser recibidos por el alcalde. La ruta comenzó de mañana en el puerto de O Pindo y por la tarde el viaje continuó en Lariño, el final tuvo lugar en la plaza de Carnota. Para rematar el día, la acción se trasladó al pabellón municipal.