Dieste: «Para la moción de censura yo era un cadáver político, y no lo admití»

Ana Lorenzo Fernández
ana lorenzo RIBEIRA / LA VOZ

BOIRO

Juan José Dieste, portavoz del PP de Boiro
Juan José Dieste, portavoz del PP de Boiro MARCOS CREO

El portavoz del PP de Boiro califica de chantaje la estrategia para lograr el pacto

08 oct 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Decenas de reuniones, dimes y diretes, cambios de bando, tensiones en el seno de los partidos, y una moción de censura que no ha parado de sobrevolar Boiro. Entre bambalinas, la gestión del nuevo tripartito ha tenido muchos protagonistas -directos e indirectos- que pudieron provocar que el sillón de la alcaldía tuviese nuevo dueño en los últimos meses. «Esto de ahora es una pantomima, en donde se ha sacado provecho de acosar al alcalde. Es una maniobra noble, no se les puede culpar de que no busquen más que el bien de Boiro, pero ¿qué ha cambiado ahora? Del bloqueo del que hablan se saca al pueblo votando a favor, y eso ya lo podían haber hecho antes Ciudadanos y Boiro Novo», afirma con rotundidad el portavoz del PP boirense, Juan José Dieste, que no tiene mucha fe en que este nuevo pacto perdure hasta las próximas municipales.

El ex regidor es consciente de que desde hace 26 meses, personas de su partido y Carlos Rodríguez Muñiz comenzaron a negociar para impulsar un cambio de gobierno en Boiro, al que él se negó desde un principio. «Para la moción de censura yo era un cadáver político, y no la admití, lo único que buscaban era descabezarme a mí. Era una moción de censura antidemocrática en la que se proponía como alcalde a una persona que no encabezó ninguna lista y yo siempre defendí la opción real que salió de las urnas, que es la voluntad del pueblo y no otra alternativa adulterada», apunta.

Aunque muchas de las negociaciones se llevaron a cabo a sus espaldas, Dieste tuvo conocimiento de ellas hace unos meses, pero siguió oponiéndose a esta maniobra de cambio de gobierno en Boiro, momento que, según apunta, aprovecharon algunos «para empezar a jugar a dos aguas y ver quién era el mejor pagador. Había que buscar un sitio en el Concello, y si no era a través del Partido Popular, sería a favor de otros. Lo que antes era un bloqueo, ahora se desbloquea anteponiendo el interés personal», señala Dieste.