Robo de película en Boiro: 20.000 euros en daños para evitar que saltara la alarma

Francisco Brea
Fran Brea RIBEIRA / LA VOZ

BOIRO

CARMELA QUEIJEIRO

Los ladrones accedieron por el tejado de la nave ubicada en el parque empresarial e hicieron cinco butrones en el interior para ir pasando dependencias

20 sep 2021 . Actualizado a las 20:51 h.

La madrugada del sábado al domingo se produjo un robo en una nave situada en el polígono de Espiñeira que bien podría haber sido la escena de una película. No por el botín que se llevaron los ladrones, ya que como afirma el responsable de la empresa, Luis Iglesias, «cartos non había». Pero sí por el modo en el que actuaron los cacos, que deja claro que no eran unos aficionados: «A Garda Civil díxome que eran profesionais. O fixo xente que sabe o que fai».

Accedieron a las instalaciones por el tejado, unos daños que hubo que reparar lo antes posible por la amenaza de lluvia. Además, lo intentaron por diferentes sitios hasta que dieron con el adecuado. En el interior, hicieron cinco butrones para ir pasando dependencias. «Foron rompendo por abaixo, de atrás cara adiante para chegar ata a alarma sen que saltase», explica Luis.

Los destrozos son cuantiosos y la reparación va a ser costosa. El responsable de la firma no sabe exactamente a cuánto ascenderá la factura, pero «entre albanelería, que estouparon dúas alarmas e todo, a ver se chegan 20.000 euros».

Dos, por lo menos

En el lugar hay cámaras de seguridad que captaron imágenes que permiten saber que «son dous, polo menos». El problema es que la falta de luz provoca que las grabaciones no sean demasiado nítidas, haciendo muy difícil que a través de ellas se pueda identificar a los autores del robo.

No es la primera vez que empresas instaladas en el parque empresarial boirense son objetivo de los ladrones. Esto ya ha provocado que se hayan realizado diferentes mejoras para intentar aumentar la seguridad. Por ejemplo, el pasado año se invirtieron 142.000 euros que, entre otras cuestiones, sirvieron para reforzar el sistema de videovigilancia existente con 12 cámaras más de visión nocturna, con el fin de eliminar los puntos ciegos del recinto.

Aun así, parece que no es suficiente para disuadir a las bandas organizadas, capaces de burlar las medidas de seguridad existentes. A Luis Iglesias le provocaron cuantiosos daños en la zona de oficinas, un área de unos 100 metros cuadrados de la nave. Al concentrarse los destrozos allí, por lo menos pudieron seguir trabajando. Eso sí, en la jornada de ayer todavía se podían observar los desperfectos: «Por fóra non fixeron nada, todo foi no interior. Metéronse polos vestiarios e ademais fixeron buracos en dous aseos».

Los ladrones también se esforzaron en cortar la luz, por lo que se cree que utilizaron para salir el mismo sitio por el que entraron en el tejado, ya que los portones de la nave son pesados y necesitan electricidad para moverse.

Reunión urgente

Está claro que este suceso que se produjo el fin de semana, sumado a otros que ya se han registrado, genera inquietud entre los empresarios del parque empresarial de Espiñeira. Por ello han solicitado una reunión urgente con el alcalde, José Ramón Romero, para buscar soluciones.

«Algo hai que facer. Preocupa porque mañá van entrar noutro sitio», comentaba José Manuel Abelleira. Por su parte, Luis Iglesias se lamenta de lo que le ha ocurrido en su nave y espera que algo así no se vuelva a repetir en el polígono boirense.

Robo de película en Boiro: 20.000 euros en daños para evitar que saltara la alarma

Fran Brea

La madrugada del sábado al domingo se produjo un robo en una nave situada en el polígono de Espiñeira que bien podría haber sido la escena de una película. No por el botín que se llevaron los ladrones, ya que como afirma el responsable de la empresa, Luis Iglesias, «cartos non había». Pero sí por el modo en el que actuaron los cacos, que deja claro que no eran unos aficionados: «A Garda Civil díxome que eran profesionais. O fixo xente que sabe o que fai».

Accedieron a las instalaciones por el tejado, unos daños que hubo que reparar lo antes posible por la amenaza de lluvia. Además, lo intentaron por diferentes sitios hasta que dieron con el adecuado. En el interior, hicieron cinco butrones para ir pasando dependencias. «Foron rompendo por abaixo, de atrás cara adiante para chegar ata a alarma sen que saltase», explica Luis.

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