El incendio en Jealsa afectó a 11.000 metros cuadrados de la fábrica de O Bodión, en Boiro

La Voz RIBEIRA / LA VOZ

BOIRO

Las llamas, que comenzaron en la zona de congelado de la factoría de O Bodión, afectaron a unos 11.000 metros cuadrados de superficie.

09 may 2021 . Actualizado a las 17:32 h.

Los servicios de emergencias no descansaron durante la noche para evitar que el incendio que afectó a la planta de Jealsa en O Bodión, en Boiro, volviera a activarse. A las 9.00 horas de esta mañana hubo relevo para continuar enfriando las instalaciones de la conservera. Según informa el 112 Galicia, las llamas afectaron a 11.000 metros cuadrados de la fábrica y dañaron las zonas de congelados, donde se originó el fuego, cocción y también la de procesado.

El alcalde de Boiro, José Ramón Romero, señaló esta mañana que, afortunadamente, el incendio no afectó a partes fundamentales, como la zona de producción y que la empresa trabaja desde primera hora en la reorganización de la actividad para retomar el trabajo cuanto antes. Indicó que no existe peligro de reproducción y que los equipos de emergencia trabajan en la extinción de pequeños rescoldos.

El Grupo de Apoyo Logístico (GALI) de la Axencia Gallega de Emerxencias (Axega) participó durante la noche en las tareas de extinción. Actuaron sobre el terreno utilizando drones, con los que pudieron evaluar los daños provocados por las lapas una vez que el incendio ya estaba controlado.

Además, se desplazó a la zona una bomba de achique de gran caudal, un camión nodriza para el suministro de agua y, también, un remolque con un dispositivo de iluminación para facilitar la visibilidad.

Desde el 112 confirman que, mientras duraron los intensos trabajos de extinción, se desalojaron 25 viviendas y 60 personas fueron evacuadas, por precaución. Una vez recuperadas las condiciones de seguridad, sobre las 21.00 horas, pudieron volver a sus hogares

Durante todo el día de ayer, un amplio operativo por tierra, mar y aire luchó contra las llamas para contener el virulento fuego que consumió las instalaciones de la conservera. De hecho, para hacer frente a la situación de riesgo y garantizar la coordinación entre los organismos de seguridad, la Xunta activó el Plant Territorial de Galicia (Platerga) en el nivel 1.

Nada más tener conocimiento del suceso, desde el 112 Galicia se solicitó la intervención de los Bomberos de Boiro, Ribeira, Ribadumia, Santiago y Arzúa, los miembros del GES de Noia, Sanxenxo y Muros, los efectivos de Protección Civil de Boiro, Ribeira, A Pobra, Noia y Cambados, equipos de Salvamento Marítimo y Guardacostas Galicia. 

Los servicios de emergencias trabajan en el interior enfriando la zona
Los servicios de emergencias trabajan en el interior enfriando la zona

Hasta el lugar también se desplazaron los miembros del GALI, dotaciones del Servicio Provincial de Incendio y técnicos de la empresa suministradora de energía de la zona, así como, los agentes de la Policía Local, de la Guardia Civil y las autoridades medioambientales de la Xunta.

Muestras de apoyo en las redes sociales

El suceso tuvo mucha repercusión no solo en Boiro, sino también en toda la comarca de Barbanza. Lo resumió bien el oficial de la Policía Local: «Hoxe é un día negro para o grupo Jealsa, para Boiro e para todo o Barbanza». Pronto comenzaron los mensajes de apoyo a la conservera a través de las redes sociales de diferentes personas y entidades. 

La firma conservera es un pilar fundamental de la economía y también muy querida por colaborar con muchas entidades sociales y deportivas. El apoyo y colaboración de Jealsa a lo largo de los años se traduce ahora en solidaridad y ánimos hacia la compañía.

Por supuesto, los profesionales de los servicios de emergencias que trabajaron de manera incansable para evitar un desastre mayor también tienen su reconocimiento.

El incendio en las instalaciones de Jealsa en imágenes

«Hoxe é un día negro para o grupo Jealsa, para Boiro e para todo o Barbanza»

Marta Gómez

A primera hora de la tarde, tras la llamada de alerta por el incendio en Jealsa, a medida que se avanzaba hacia O Bodión comenzaban a aparecer en la carretera coches aparcados en los arcenes, sobre las aceras o delante de la entrada a alguna casa. Fuera, decenas de personas se aproximaban a la costa para verlo con sus propios ojos, y ante el negrísimo humo que tapaba la vista, un sentimiento de estupor y, sobre todo, de preocupación se apoderaba de todos ellos. Muchos, que trabajaban o habían trabajado en las instalaciones, hacían un plano mental de la fábrica para intentar adivinar a qué parte afectaban las llamas y su alcance, y otros ya se temían lo peor: «Isto é unha ruína. Aí non vai quedar nada, hai aceites, plásticos, cartóns... Arde todo».

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