Marcelo Benavidez, nuevo entrenador del Rotogal Boiro: «Queremos clasificar al equipo para la Copa del Rey y la fase final»

BOIRO

El argentino ocupará la plaza de su compatriota Emilio Palacio, que dejó el banquillo tras 13 años

27 abr 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Marcelo Benavidez (Buenos Aires, 1968) será el encargado de ocupar el lugar de Emilio Palacio al frente del Rotogal Boiro. No semeja un reto sencillo tras los 13 años en A Cachada de su compatriota. A su favor juega su experiencia, tanto como jugador como técnico, y las ganas de aire fresco. También que la directiva del Boiro Voleibol no acostumbra a fallar con los fichajes. Para eso suelen ser seguro de éxito.

-¿Cómo se gestó su llegada al equipo de Boiro?

-Hace mucho tiempo que existía esta posibilidad de venir a España y poder trabajar como entrenador en Europa. Ya lo hice como jugador. Estuve seis años en Italia y esperaba esta oportunidad. Me encontré con un grupo muy interesante en Boiro, con ganas de desarrollar el vóley y agrandar un poco el equipo de trabajo. Me propusieron esta posibilidad y acepté. Ahí estaré.

-¿Qué espera de esta etapa?

-Espero mejorar o intentar mejorar los resultados del año pasado, tratando de formar un equipo un poco más competitivo e incorporar algún jugador más para poder conseguir mejores logros. Si bien lo de año pasado fue una cosa maravillosa y excelente, intentaremos tratar de llevar al equipo un poco más arriba este año.

-Me consta que ha seguido la Superliga este último curso. ¿Qué tal ha visto el nivel?

-El nivel de la Superliga, sin lugar a dudas, mejoró muchísimo desde la temporada 18-19 a la 19-20. Quedó demostrado. Hay equipos que el campeonato anterior habían estado entre los seis primeros y este año les tocó descender. Sin duda el nivel creció muchísimo y creo que la temporada 21-22 va a seguir evolucionando. Escucho los nombres de jugadores que están llegando a España y veo que se están reforzando con gran nivel internacional.

-También ustedes están consiguiendo refuerzos.

-Estamos tratando de armar un equipo un poco más competitivo. En algunos puestos hay jugadores que no van a seguir, tuvieron propuestas mejores o tenían ganas de cambiar, y bueno, en un primer momento tenemos que reemplazar esos lugares y ver cómo seguimos avanzando. Espero formar un grupo con experiencia. Los tres argentinos tuvieron su primera experiencia en Europa y creo que en la segunda etapa, si logramos concretar que sigan, nos van a dar un salto de calidad.

-La directiva del Boiro quiere que esté aquí unos cuantos años.

-Yo voy a arrancar una temporada, y bueno, durante el período 20-21 iremos viendo. Los proyectos necesitan un mínimo a cuatro años para poder dar resultados. Trabajaremos mucho para lograr eso. Si puedo quedarme más que esta primera temporada sería lo ideal, es lo que me gustaría hacer, pero falta muchísimo.

-¿Qué puede aportar al club?

-Creo que lo que puedo aportar es la experiencia que acumulé con grandes equipos e intentar mejorar todo lo que se pueda. La clave es trabajo, mucho trabajo. Confío en que los logros se obtienen trabajando mucho. Ahora estamos armando un buen equipo de trabajo y tirando todos para el mismo lado. Eso nos va a dar resultados.

-¿Cuenta con su hijo?

-No tengo duda de que me encantaría retener a mi hijo, tiene mucha experiencia, desde muy joven juega como profesional en Argentina. Más allá de que sea mi hijo es un grandísimo jugador.

-A nivel deportivo, ¿qué planes tienen marcados?

-Los más altos que se puedan. Queremos clasificar al equipo para la Copa del Rey y el fase final, y avanzar lo más que se pueda. Todavía estoy en Argentina, pero tenemos a Emilio, Germán, Chicho, Óscar y a nuestro patrocinador trabajando muy duro para confeccionar el equipo. Yo voy a seguir repitiendo que necesitamos el apoyo de todos. La idea es llevar a Boiro a un equipo de primer nivel profesional. Toca trabajar muchísimo con todos los chicos de las categorías inferiores y de base. Es una de las cosas a las que me comprometí. Hay que ayudar y desarrollar a los chicos, tanto en breve, como en un ciclo olímpico, que son cuatro años. Y poder tener un equipo absoluto competitivo, y que la gran mayoría de jugadores lleguen de la base del club.