Hemeroteca: El enterrador salvó de la muerte a Perla, la perra que vivía ante la tumba de su dueño en Boiro

El hombre después de nueve meses compartiendo los días con ella se ofreció a adoptarla.


A menudo, las historias más recordadas lo son por la tragedia que las rodea. Sin embargo, las hemerotecas atesoran muchas otras que tuvieron un final feliz, como el de la perra Perla, que después de nueve meses viviendo en el cementerio de Vista Alegre junto a la tumba de quien había sido su dueño, fue salvada de una muerte casi segura por el enterrador.

Lo contaba La Voz de Galicia en su contraportada tal día como hoy hace 23 años. Perla se había hecho famosa unos meses antes, cuando el sepulturero y las personas que acudían con frecuencia al camposanto de Boiro se dieron cuenta de que la perra siempre estaba allí, custodiando la última morada de su dueño. Acabó ganándose el cariño de los vecinos, que le daban de comer, y su constante presencia en el cementerio llorando a su antiguo propietario le valió hasta una mención en el pregón de las fiestas de aquel año, que corrió por cuenta del periodista Fernando Ónega.

Todo se torció cuando un mal día Perla interpretó que una mujer que pretendía dar a un operario una gratificación por una chapuza que le había hecho estaba intentando agredirlo. Su reacción fue levantar sus patas contra la vecina y enseñarle los dientes, lo cual derivó en una denuncia. A instancias de la Policía Local, una empresa de lacería se llevó al animal a una perrera de A Coruña. Si en 15 días nadie la reclamaba, sería sacrificada. Y ahí intervino el enterrador, que, después de nueve meses compartiendo los días con ella, se ofreció a adoptarla.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
9 votos
Comentarios

Hemeroteca: El enterrador salvó de la muerte a Perla, la perra que vivía ante la tumba de su dueño en Boiro