Maro Ramallo, el taxista más joven de Barbanza: «Non podía quedar de brazos cruzados, así que decidín poñerme ao volante»

a. parada RIBEIRA / LA VOZ

BOIRO

MARCOS CREO

Con 18 años y en pleno estado de alarma, el boirense comenzó a trabajar

05 ago 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

Aunque ya lleva varios meses trabajando como taxista, todavía hay quien se sorprende cuando sube a su coche en la parada boirense. Se trata de Francisco Ramallo Deán (Boiro, 2001), más conocido como Maro, al que le basta un rato al volante para demostrar que la juventud se compensa con ilusión y muchas ganas de trabajar. No obstante, la peculiaridad de su historia no se reduce a la de un chico de 18 años al cargo de un taxi. Para comprender la relevancia de esta hay que remontarse a la situación que dejó la pandemia en este sector.

«Non podía quedar de brazos cruzados, así que decidín poñerme ao volante», explica Ramallo de uno de los principales motivos que le llevaron a, con solo 18 años y en pleno estado de alarma, coger el relevo de uno de los profesionales boirenses. «Se a familia pasa por un mal momento, haino que dar todo e tirar para diante», indica el joven de la incertidumbre que atravesaban su padre y su madre.

Y es que Maro lleva el oficio en la sangre. Hijo de taxistas, puede decir con orgullo que su progenitora fue la primera mujer en realizar este trabajo en Boiro. «É unha alegría saber que podo contar con estes cacho de pais, mellor non podía comezar, para min son os meus dous profesores e teño moito que aprender deles», reconoce sonriendo el boirense.