Complicada actuación de guardas rurales de la cofradía de Cabo para identificar a un furtivo

BOIRO

CARMELA QUEIJEIRO

Los vigilantes tuvieron que requerir la intervención de la Guardia Civil para reducirlo

28 jun 2019 . Actualizado a las 21:29 h.

Guardas Rurales de la cofradía de Cabo de Cruz tuvieron una noche movida, en la que con la colaboración de la Guardia Civil pudieron identificar a  un furtivo reincidente. La acción tuvo lugar en la playa de Mañóns y los vigilantes pudieron incautarse de ocho kilogramos de bivalvo que habían sido extraídos de forma ilegal.

El mariscador furtivo iba con la cara tapada y los guardas rurales sospechaban que se trataba de la misma persona a la que, la pasada noche, sacaron 42 kilos de almeja japónica. Al parecer, el hombre reaccionó con agresiones a los trabajadores de la cofradía, a los que supuestamente también insultó y amenazó. Para lograr reducirlo, los vigilantes avisaron a la Guardia Civil, que también consiguió identificarlo.